Las Tunas.- Al enfermero Oscar Fresco Rodríguez lo conocí en el salón de Cirugía Menor del policlínico Gustavo Aldereguía. Se hallaba en pleno ejercicio, vestido con bata verde y un nasobuco que no me permitió verle el rostro. Apreté el obturador de la cámara y guardé varias imágenes del proceder quirúrgico sin imaginar que detrás de aquel "enmascarado", habitaba un ser humano excepcional que siente profunda devoción por lo que hace.

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