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acto solidaridad con cuba feb 2026

Milán.- Con la convicción de quien defiende una causa justa, el embajador de Cuba en Milán, Jorge Luis Cepero Aguilar, compareció ante una concurrida audiencia de amigos solidarios en el Consulado de Milán. No fue un acto protocolar. Fue, en esencia, un llamado a cerrar filas contra el bloqueo económico, comercial y financiero que por más de seis décadas intenta doblegar al pueblo cubano.

Acompañado por el cónsul José Luis Darias Suárez y representantes de la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba (Anaic) y sus círculos en Lombardía, el embajador recordó que las mismas amenazas que hoy enfrenta el Archipiélago -privar de alimentos a toda una nación para forzar un cambio de gobierno- ya fueron formuladas en 1960, apenas triunfante la Revolución.

“El bloqueo es un cerco inhumano. Su objetivo es asfixiarnos”, afirmó Cepero Aguilar, y subrayó el impacto extraterritorial de las sanciones, agravadas hoy por la exclusión total de suministros de petróleo hacia la Mayor de las Antillas.

El diplomático también se refirió a hechos recientes que estremecen a Nuestra América. Condenó el ataque militar contra Venezuela y el secuestro de su legítimo presidente, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, hechos que calificó como una violación flagrante del derecho internacional.

En ese contexto, exaltó la valentía de los 32 héroes caídos durante la acción criminal contra Caracas, y la inmediata respuesta del pueblo cubano, que les rindió homenaje con muestras de orgullo, firmeza y dignidad.

“Cuba es un país de paz. No ha atacado jamás a otra nación. Lo que ha exportado no son armas, sino médicos y maestros”, enfatizó.

El coordinador regional de la Anaic en Lombardía, Franco Tonon, agradeció al embajador su cercanía y anunció una agenda de acciones impulsadas por los 16 clubes de amistad en la región. El objetivo, dijo, es contrarrestar la guerra mediática y psicológica que pretende dividir al pueblo cubano.

“Reemplacemos el cerco del bloqueo con el de la solidaridad internacional. Luchemos junto a Cuba por su soberanía, libertad e independencia”, concluyó Tonon, en medio de una ovación.

“¡Cuba no está sola!”, corearon los presentes. La cita, más que un encuentro, fue una reafirmación: la dignidad no se rinde, y la solidaridad, cuando es verdadera, tampoco.