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enmanuel jornada literaria las tunas 2Las Tunas.- Enmanuel Aguilar Reynosa solo tiene 21 años y un mundo de sueños le desborda la mirada. Recientemente, la noticia de su mención en el concurso nacional de narrativa Guillermo Vidal, con la novela “Quienes se tragan el ruido”, fue toda una sensación, teniendo en cuenta la magnitud del certamen.

El jurado, integrado por los prestigiosos escritores Emerio Medina, Sergio Cevedo y Alberto Marrero, reconoció en su obra “pulso narrativo, dominio del lenguaje y un evidente alejamiento de las temáticas y zonas trilladas que hoy lastran una parte de la literatura nacional”. Asimismo, al decir del dictamen, “el autor teje una historia creíble, por momentos irreverente, pero en el fondo con preocupaciones éticas y filosóficas que dimanan del propio argumento”.

enmanuel jornada literaria las tunas 1Este estudiante de tercer año de Comunicación Social confesó que, cuando recibió la convocatoria, aún la obra tenía zonas por pulir, “pero la idea estaba clara: la abordaría como una metanovela”. Así que, sin perder el tiempo, llevó a sus páginas “muchas cosas personales, algunos miedos, cuestiones sociales y asuntos que nos envuelven a diario”.

Refiere que no esperaba el resultado, que muchos amigos le ayudaron a revisarla y se siente feliz por “la maduración del esfuerzo propio”. Así comentó a 26: “El libro tiene ese nombre porque el protagonista, que justamente soy yo, está escribiendo una novela. Los sucesos convergen en la idea de que sea la que uno mismo está leyendo.

“Los personajes son personas con las que interactúo casi a diario; por eso no fue tan difícil escribirla, solo tuve que calcar cómo son ellos en realidad. El personaje protagónico intenta resolver sus cuestiones entre la sociedad, su futuro y todas las cosas que tiene que vivir a diario. Es la perspectiva de un joven que quiere escribir una novela y lograr -por así decirlo- la eternidad”.enmanuel jornada literaria las tunas 3

El muchacho con nombre bíblico emana afabilidad, nobleza, y eso es algo que nos hace aplaudir con más ganas su lauro. “Participé en la lid, más que nada, para medirme a mí mismo”, apunta quien también ha obtenido lauros en el concurso Tomasa Varona, que impulsa la casa de cultura de igual nombre.

Además de la narrativa, Aguilar Reynosa cultiva la poesía. “Me gustan las formas oníricas de escribir; la lírica, los epigramas, la sátira, la ironía…”, agrega quien integra el taller literario El Cucalambé, de la casa de cultura Tomasa Varona. Además, destaca que la literatura llega a él en forma de catarsis. “Uno quiere desahogarse de las cosas que vive y siente, y termina desbocándose contra un papel, escribiendo casi siempre en prosa. También es una forma de redención”.

Hace menos de dos años, al entrar al taller El Cucalambé, fue que se hizo consciente de que podía tener un camino entre las letras. “A partir de entonces pude ver con otros ojos la perspectiva de escribir. Por ahora, solo quiero seguir superándome, participando en concursos y, algún día, por supuesto, ser publicado”.

Así, aunque el máximo galardón del Guillermo Vidal fue a caer a manos del coterráneo Nelton Pérez Martínez por su novela “El aprendiz”, Enmanuel sentó un precedente que habla de un talento nuevo, no tan visible hasta la fecha dentro de la algazara de voces literarias que habitan el Balcón del Oriente Cubano. Sin embargo, como tragándose el ruido, su potencial emerge ahora… ¡y de qué manera!