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Luis Daniel profe de Español ULT

Las Tunas.- Luis Daniel Sánchez Ravelo, máster en Desarrollo Cultural Comunitario y profesor auxiliar en la Universidad de Las Tunas, confiesa que la pasión por el español nació en sus años de Primaria, donde encontró en sus maestros los iniciales referentes de vida.

“Gracias a esos primeros guías, me interesé por la Pedagogía. Desde entonces supe que mi camino estaba en la enseñanza”, asegura.

Aunque su familia no contaba con antecedentes en la docencia, Luis Daniel siguió su vocación, aprobando los exámenes de ingreso a la Educación Superior en Matemáticas, Historia y, por supuesto, Español.

“Siempre me decanté por el español y la literatura. Algunos profesores me decían que tenía otras habilidades, que podía optar por distintos caminos, pero para mí, enseñar era lo único que me llenaba”, afirma con entusiasmo.

En su experiencia universitaria, la transición de estudiante a docente supuso un desafío especial. “Al principio resultaba complejo dar clases a compañeros con quienes coincidía en los pasillos, incluso en momentos compartidos de la carrera. Poco a poco fui encontrando mi lugar y ganando confianza”, recuerda. Hoy, sus estudiantes lo reconocen y valoran, no solo por la preparación académica, sino por la cercanía y empatía que transmite.

Para Luis Daniel, enseñar va más allá de los contenidos de la clase. “La formación de un profesional no puede limitarse al conocimiento. Se trata también de cultivar valores, de ayudar a que los alumnos sean mejores personas. Es ahí donde se refleja la verdadera labor de un docente”, comenta.

Su enfoque abarca desde la fonética y fonología, gramática, historia de la lengua, lexicología y semántica, hasta análisis del discurso y redacción científica. Además, imparte cursos de posgrado y participa activamente en la sección de crítica e investigación de la Asociación Hermanos Saíz.

A pesar de su juventud, Luis Daniel conserva la ilusión por crecer y aportar en la enseñanza. La familia y la comunidad académica ocupan un lugar esencial en su vida, mientras continúa inspirando a las nuevas generaciones. “Para mí, el mayor premio es ver que mis estudiantes se reconocen en mí, que encuentran un modelo y un referente en su formación”, concluye.