
Las Tunas.- El empleo no es solo una fuente de ingreso, también es una forma de superación profesional y personal. En la provincia, esa oportunidad está al alcance de miles de personas que aún no la han aprovechado.
Yicel Sosa Valdivia, directora de Trabajo y Seguridad Social en la provincia, presentó un diagnóstico detallado de la fuerza laboral en el territorio y aseguró que en Las Tunas se cuenta con empleo para todos. En las direcciones municipales de Trabajo hay disponibles plazas distribuidas en sectores claves como Salud, Educación, la Agricultura, los servicios personales y la electricidad. Municipios como Manatí, Majibacoa y Colombia tienen menores ofertas, pero aun así existen alternativas para quienes buscan insertarse laboralmente.
Sin embargo, una realidad contrasta con esa oferta. Cada noche, en parques y esquinas de varios municipios, decenas de jóvenes en plena edad laboral deambulan sin rumbo fijo. No estudian, no trabajan. Muchos de ellos forman parte de los más de 200 ciudadanos que, según los registros oficiales, han rechazado explícitamente las ofertas de empleo que se les han presentado.
"Las direcciones municipales tienen plazas, reiteró. Lo único que necesitan hacer es acudir, informarse y decidirse. Los trabajadores sociales ya están visitando a estas personas en sus comunidades, pero la voluntad final es personal".
Sosa Valdivia subrayó que del total de estudiantes graduados de la Enseñanza Técnica y Profesional, el pasado diciembre, la gran mayoría ya fue ubicada. "Quienes aún están pendientes son por causas justificadas como traslados, cuidado de niños pequeños o embarazo. El resto, insistió, simplemente no acepta las ofertas, pese a que existen puestos acordes a su preparación".
Otro de los retos actuales es la llamada interrupción laboral, que afecta a centenares de trabajadores, la mayoría por falta de materia prima o insumos en las entidades en las cuales se desempeñan.
"De ellos, una amplia mayoría cobra garantía salarial, mientras que un grupo más reducido, el que más preocupa a las autoridades, permanece sin ese beneficio. Para esos casos tenemos alternativas de reubicación".
El sistema cuenta con una página web para actualizar en tiempo real estas situaciones, aunque los apagones han obligado a mantener también un soporte en papel, garantizó Sosa Valdivia.
El empleo informal es otra arista del problema. Se han identificado miles de trabajadores en esa condición, sobre todo en la agricultura, la elaboración de carbón en zonas rurales y el transporte de carga. El municipio cabecera concentra la mayor incidencia.
"En su mayoría son personas que no conocen los beneficios de formalizarse. No solo por la Seguridad Social, también los amparan los certificados médicos, la protección familiar y, en el caso más fatal, del fallecimiento del jefe del hogar, la pensión".
Gracias a la labor conjunta con los trabajadores sociales se ha logrado formalizar a casi cinco mil personas, lo que representa un avance superior al 60 por ciento. Aún resta un grupo reducido que se resiste.