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Trovador Jesús con su hijaLas Tunas.- Apenas tenía 16 años de edad cuando la vida lo sorprendió con su “mejor canción”, una imperecedera, de esas que salen de las entrañas y te marcan para siempre: Eva Luna. Y con ella, la dicha de ser padre.

“No tuve tiempo de descubrir quién era antes de convertirme en papá. Era muy joven. Eso me hizo madurar emocional e intelectualmente, tratando de estar a la altura, de hacer bien las cosas y asumir lo más responsable posible”, refiere Jesús Ricardo Pérez Sicilia, cantautor y vicepresidente de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en la provincia.

Aparejado a ello, el bisoño progenitor encaminaba sus pasos en el arte. Primero estuvo el teatro y luego llegó la música, fundamentalmente en forma de trova. “Iba descubriendo el hombre que quería ser… Siempre he defendido eso de que uno, aunque no se lo proponga, es un espejo para sus hijos, quienes no solo aprenden lo que les dices, sino lo que haces”, apunta.

Mantenerse cercano a su realidad, acciones y palabras es una de las claves aplicadas por el autor de Horizontes blancos en su carrera paternal. “He tratado de estar lo más cerca posible de Luna, pero también de mí, para ser un padre feliz y que ella se mire en mi existencia. La vida es una sola, con múltiples facetas, pero los hijos son una parte importantísima de uno y es vital que estemos cercanos a ellos y ellos a nosotros también”, destaca Pérez Sicilia.

Trovador con su hija 4

“Luna es una pequeña conversadora, hermosa, que me ha transformado la vida. Ser padre ha sido una ‘revolución’, una escuela que exige muchísimo, pero te deja páginas imborrables. Por supuesto, le he escrito varias canciones a mi niña y sé que le escribiré más; hay muchas cosas que quisiera decirle”, agrega.

No extraña, pues, que el primer tema que Jesús grabó en un estudio, acompañado de otros músicos y el protocolo pertinente se llamara Eva Luna, una especie de bolero. “También está Canción azul, una nana que le escribí cuando era muy pequeñita. Luna siempre está, de una forma u otra, en mis canciones”.

Actualmente, Jesús idea un concierto para este verano y piensa realizarlo el 25 de julio, fecha en la que su hija arribará a los 13 años. “Se me está haciendo adulta”, alega con nostalgia y alegría a la vez. En tanto, aconseja a los padres, incluidos aquellos que lo son de alma, “que estén presentes. Ante todo, debemos ofrecer amor, todo el amor que podamos. En segundo lugar, escuchar muchísimo; esa también es una forma de amar. Nosotros aprendemos, además, de los hijos; Luna ha sido más inteligente que yo en la vida, lo reconozco. En general, que la paternidad sea un ‘juego’ de ambas partes”, resume.

Este artista y padre joven posee innumerables canciones en su repertorio, varias de su autoría y, aunque ya perdió la cuenta, trata de que “posean una identidad”. Así, ha dado lugar a composiciones muy gustadas como Pedazo de lluvia y Camila. Actualmente trabaja en un disco con Bis Music, sigue defendiendo su peña Luna creciente en la AHS y siempre anda tras nuevos proyectos. Detrás de todo ello, figura la inspiración que emana de su hija, y así lo define: “Aunque ya llevo 13 años siendo padre, para mí es una condición nueva, que me enseña todos los días”.