
Las Tunas.- “Para andar lleno de grasa a uno tiene que gustarle la mecánica”, lo afirman con palabras y con hechos Ernesto Pavón García y Yudiel Núñez Mompié, y las muestras están en las manos, los brazos, los overoles y hasta en los rostros hay huellas de ese lubricante que utilizan todos los días para extender la vida útil de los motores de las guaguas Yutong.
Ernesto vino de Vázquez, un poblado del municipio de Puerto Padre, y Yudiel procede de Manzanillo (provincia de Granma), y sus lugares de origen son los apelativos con que sus compañeros los identifican en la unidad empresarial de base (UEB) Ómnibus Nacionales, donde han encontrado una magnífica trinchera para su realización personal y profesional, y han formado un dúo para respetar.

ANTES Y AHORA…
Aramís Castellanos Díaz, ingeniero mecánico automotor y especialista en Explotación del Transporte de la UEB, destaca que “ni en los tiempos en que teníamos cuatro salidas para La Habana con retornos incluidos, y cubríamos otras rutas interprovinciales, hubo incumplimientos en los viajes programados por problemas técnicos.
“Hace más de una década cubríamos esas rutas sin muchos problemas, claro, fue antes del bloqueo total a la entrada de combustibles, lubricantes y otros portadores energéticos como aceite para acondicionadores de aire, y líquidos de freno, hidráulico y refrigerante...”, rememora Aramís.
“No obstante, enfatiza, siempre el coeficiente de explotación técnica ha estado sobre el 70 por ciento gracias al trabajo de los innovadores y racionalizadores, movimiento en el que Ernesto y Yudiel son destacados protagonistas”.
Ahora, cuando el recrudecimiento del bloqueo de los Estados Unidos impide, más que antes, adquirir piezas de repuesto, neumáticos y otros insumos imprescindibles para hacer las reparaciones y dar los mantenimientos, “ese indicador lo mantenemos con la cifra invariable”, dice Castellanos Díaz.
Pero, “el cerco energético malogra nuestros servicios. Ahí, están los ómnibus técnicamente listos para viajar”, argumenta el especialista.

FRUTOS DEL INGENIO
A Ernesto y a Yudiel, o sencillamente a Vázquez y a Manzanillo, como los nombran sus compañeros de faenas, los distingue algo muy especial porque recuerdan al Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara y su llamado a los trabajadores a construir sus maquinarias, hoy con mucha vigencia y utilidad.
En ese campo, una de sus principales creaciones, merecedora de mención en el Fórum de Ciencia y Técnica de la Empresa Nacional el año pasado, es El Torito, un dispositivo portátil para instalar la llave de impacto neumático durante un período de auxilio en la vía, el cual sustituye en ese momento el sistema normal y evita traer a la base al ómnibus remolcado para corregir el defecto, economiza combustible y tiempo.
También inscriben en su currículo el diseño de un sistema de arranque para motores electrónicos de 24 válvulas, que utilizan para comprobar, una vez reparados, la presión de aceite, la temperatura y el funcionamiento de los inyectores en los ómnibus modelo 261224, sin necesidad de acoplarlo a la estructura del ómnibus.
“Antes, estas reparaciones y evaluaciones se hacían en Naranjito (La Habana) con el consiguiente gasto de combustible y el tiempo de espera superaba los tres meses”, rememora Aramís y destaca: “Ahora Ernesto y Yudiel hacen el trabajo en alrededor de una semana”.
EL PLACER DE SERVIR
El amor al trabajo es la savia que los alimenta en su bregar frente a las dificultades. Yudiel es técnico en Explotación del Transporte y dejó el confort de los puestos de mando que ocupó en sus primeros años de trabajo para reinar a pie de obra; y Ernesto, también graduado de esa especialidad, se fue directo al taller.
Ambos afirman que disfrutan mucho el proceso de desarme, arme y reparación total del motor, y sienten gran satisfacción cuando ven al ómnibus otra vez circulando.
Yudiel (39 años de edad) y Ernesto (31) son dignos representantes de las nuevas generaciones de cubanos que apuestan y se entregan a la salvación de la Patria agredida.
Confirman que trabajan duro pensando en la satisfacción de los clientes y para garantizarles feliz viaje, y lo demuestran todos los días. “En los últimos seis meses, ellos han reparado alrededor de 14 ómnibus”, asegura Castellanos Díaz.