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venta regulada de aceite las tunas

Las Tunas.- Un trabajador por cuenta propia comercializó este martes aceite comestible en la ciudad de Las Tunas a un precio de dos mil 250 pesos el pomo, una cifra resultante de una ficha de costo que respeta el margen del 30 por ciento sobre el valor final en mostrador. La venta, anunciada desde el lunes a través de las redes sociales, generó expectativa y una alta afluencia de compradores desde horas tempranas.

"Buenas tardes. Mañana se venderá el aceite en nuestro local. Precio único: 2250 CUP", publicó la víspera el cuentapropista en su perfil en las redes sociales digitales. El mensaje especificaba condiciones claras: se aceptarían dos pomos por transferencia por cada usuario, la venta comenzaría a las 8:30 de la mañana y sería exclusivamente minorista, "para que la mayor cantidad de pobladores pueda tener alcance a este", insistió. También se aclaró que no se tomarían pedidos ni se harían entregas a domicilio; la comercialización sería solo presencial en el negocio, ubicado en el centro histórico citadino.

La convocatoria digital evidenció la alta demanda del producto y permitió organizar la logística de la venta. Desde horas previas y con el acompañamiento de las fuerzas del orden público, decenas de personas se agruparon en el local, dispuestas a adquirir el aceite a un precio ajustado a la ficha de costo y sin sobreprecios. Este hecho marca un precedente local, pues se trata del primer actor económico no estatal que comercializa el producto sin incurrir en prácticas especulativas, tras la eliminación de los topes máximos.

venta regulada de aceite las tunas 2La venta se produce en un contexto de incremento sostenido de los precios del aceite comestible en Cuba, agravado por el recrudecimiento del bloqueo económico de Estados Unidos, que limita el acceso a materias primas y encarece los costos de importación. Ante esta realidad, varios gobiernos locales cubanos han optado por establecer topes al precio del aceite o pautar el margen comercial para proteger a la población. En Las Tunas, las autoridades activaron grupos de trabajo gubernamentales y partidistas con el objetivo de enfrentar la especulación y garantizar la transparencia en la comercialización de productos de alta demanda.

Hasta la fecha, estos grupos han realizado más de medio millar de visitas a establecimientos, de las cuales se han detectado más de 200 violaciones. Las multas impuestas superan los 1,2 millones de pesos y se ejecutaron varios decomisos, 52 apercibimientos, se detectaron unas 35 ilegalidades y casi una veintena de denuncias ciudadanas fueron atendidas por los órganos competentes.

Las principales infracciones reiteradas incluyen la falta de documentos que acrediten la legitimidad de los productos, el incumplimiento del pago a través de canales digitales, la evasión fiscal, la violación de precios establecidos y el cierre de locales para eludir inspecciones. Los equipos de control verifican también la concordancia entre volúmenes de ventas y operaciones declaradas en cinco productos esenciales, con el fin de rastrear posibles irregularidades tributarias y ajustes abusivos entre el precio de compra y el de venta.

Además de las labores fiscalizadoras, los integrantes de los grupos de trabajo sostienen intercambios con los nuevos actores económicos para explicar las transformaciones aprobadas por la dirección del país. En estos diálogos se aclaran dudas y se corrigen malas interpretaciones sobre las normativas vigentes.

Desde el pasado 10 de agosto, cuatro grupos de trabajo visitan sistemáticamente establecimientos de las formas de gestión no estatal, como parte del ejercicio nacional de inspección a estos actores. El objetivo es garantizar que la oferta de productos sensibles, como el aceite, se realice con precios justos y sin abusos, protegiendo así el bolsillo de los tuneros.

La experiencia de este cuentapropista, que utilizó las redes sociales para convocar con reglas claras y límites por persona, demuestra que es posible comercializar con responsabilidad y transparencia, incluso en un entorno de restricciones. Las autoridades locales insisten en que la lucha contra la especulación no cesará, y llaman a la población a denunciar cualquier irregularidad a través de los canales habilitados.