
Las Tunas.- El rugir de los motores y el estruendo de la música a todo volumen se han convertido en un dolor de cabeza para los tuneros. En los últimos tiempos, vehículos como motorinas han recibido transformaciones considerables que alteran su funcionamiento.
José Enrique Collazo González, jefe de Tránsito en la provincia, dijo que “uno de los medios de transporte más usados en los años recientes en Cuba es la motocicleta, pero los más jóvenes, sobre todo, le han hecho varias adaptaciones generando ruidos ensordecedores que molestan a los peatones y vecinos en zonas residenciales”.
El problema no es solo acústico. Entre las indisciplinas sociales más comunes hoy están la música alta en las motorinas eléctricas que sobrepasan los decibeles establecidos para las ciudades, la participación en carreras ilegales y la omisión del casco protector y la licencia de conducción.
“Asociado principalmente a los ciclomotores eléctricos y debido a indisciplinas como andar con ruidos estridentes, sin casco, tres en una moto o sin licencia de conducción, las motocicletas se trasladan hacia el centro de depósito”, explicó Collazo González. Allí se establecen plazos de retención de “un día a seis meses, en dependencia de la violación cometida”.
La cuantía a pagar por este tipo de vehículo es de 500.00 pesos diarios, y para quienes no acaten las normas el procedimiento está muy claro. “Una vez que a las personas se les indique la fecha que tienen que recoger los equipos trasladados al centro de depósito y no abonen en su totalidad la tarifa aplicada, en el próximo día se procede al decomiso de ese medio de transporte”, sentenció Collazo.
Con el objetivo de disminuir los accidentes de tránsito en la vía y frenar estas conductas negativas, desde la dirección de la provincia se toman acciones drásticas para contrarrestar las indisciplinas sociales e incumplimientos de las leyes del tránsito.