
Las Tunas.- Como parte del programa por el aniversario 230 de la ciudad de Las Tunas, se inauguró en la sede de Taxis Cuba una estación pública de carga alimentada con energía solar y reabrió sus puertas el Cibercafé ubicado allí, una iniciativa que amplía las opciones de conectividad, servicios energéticos y uso comunitario en el municipio.
La puesta en funcionamiento contó el acompañamiento de las máximas autoridades de la provincia, quienes respaldaron el compromiso de las instituciones y los lazos establecidos entre ellas.
La estación, desarrollada mediante una cooperación entre Taxis Cuba y TECSoluciones S.U.R.L., inicia operaciones con 10 puntos de carga destinados a teléfonos móviles, estaciones de energía portátiles, bicicletas eléctricas, bicimotos y motorinas. El sistema funciona con nueve paneles solares bifaciales de 620 watts cada uno, una potencia instalada de 5,58 kilowatts pico, un banco de almacenamiento de 15 kilowatts hora y un inversor-controlador de 10 kilowatts.
La inversión asciende a 8,5 millones de pesos, con una proyección de recuperación en cinco años. Como parte de su funcionamiento, durante las horas de mayor generación fotovoltaica prevé ofrecer modalidades gratuitas de carga para pequeños dispositivos dirigidas a vecinos de la comunidad.
Junto a esta apertura quedó reactivado el Cibercafé, que incorpora acceso efectivo a Internet, áreas concebidas para reuniones y trabajo colaborativo, cinco puntos de carga para dispositivos dentro del establecimiento y una zona de videojuegos dirigida principalmente al público infanto-juvenil.
El espacio amplía, además, su capacidad de elaboración propia con la producción de pan, galletas y otros derivados de la harina, una decisión orientada a diversificar la oferta disponible para los clientes.
A partir de ahora, el verdadero recorrido de ambas instalaciones comenzará fuera del acto inaugural: cuando un estudiante se conecte a la red de redes, un trabajador cargue su teléfono antes de regresar a casa o un conductor encuentre un punto de carga para su vehículo. Ahí empezará a medirse el alcance cotidiano de una infraestructura que ya forma parte de la ciudad.