Las Tunas.- En el hogar de ancianos Carlos Font de Las Tunas, el Día Mundial del Adulto Mayor se celebró con alegría en el rostro de los longevos. Pero más allá de la fiesta, la jornada dejó al descubierto una verdad profunda: comprender a la tercera edad es el mayor desafío que enfrenta la sociedad.
La doctora Marta Yolema Parra González, directora de la institución, compartió la jornada con el proyecto comunitario Mujeres Creadoras de San José. Junto a ellas llegaron también artistas locales y la payasita del proyecto.
Durante la actividad se reconoció la labor de dos ancianos destacados que colaboran diariamente en la limpieza de las áreas verdes del hogar. "A veces nosotros tratamos de frenarlos, y la respuesta de ellos es que mientras tengan vida y salud van a seguir", comentó la doctora.
La jornada contó con el acompañamiento de las autoridades locales, el Sindicato y una representación de la Federación de Mujeres Cubanas FMC. Por su parte, la empresa de Emprestur, que donó recursos para la limpieza de la institución.
Para la directora, el mayor desafío de la tercera edad es la comprensión. "No todas las personas son capaces de comprender la tensión que lleva el adulto mayor", afirmó. Según explicó, el adulto mayor viene con caprichos adquiridos durante toda la vida, que se acentúan con el envejecimiento y la pérdida de capacidades cognitivas y mentales.
En cuanto a las líneas de investigación que se potencian en la institución, mencionó el trabajo sobre la hipertensión y las alternativas de medicina verde. "Es una realidad que tenemos que tomar alternativas de solución a la situación compleja que tenemos con medicamentos", apuntó. También se investiga el deterioro del anciano, por ejemplo, el Alzheimer.
Sobre el futuro del hogar, la directora explicó que ya se completó una primera etapa, pero urge terminarla porque existe una gran necesidad social y muchos abuelitos que necesitan atención.
La jornada en el Carlos Font demostró que la tercera edad no solo necesita cuidados médicos. Necesita, sobre todo, comprensión, cariño y espacios donde seguir siendo protagonistas de sus propias vidas.