Imprimir
Visto: 138

Elsindicato1Las Tunas.- En la implementación de las 176 transformaciones económicas y sociales que el país acomete, y consideradas el más profundo cambio de las últimas décadas, el movimiento sindical tiene un rol preponderante y sus cuadros necesitan estar muy bien preparados para asumirlo y cumplirlo.

Ese es el eje sobre el que se mueven las numerosas acciones de preparación organizadas por la Central de Trabajadores de Cuba en el país, que se extienden a todos los niveles de dirección, y buscan fortalecer el funcionamiento orgánico desde la sección sindical y las demás estructuras.

Porque en el actual contexto hay una palabra clave: de común acuerdo, la cual preside los enunciados del accionar, reiteró en tono enfático José Antonio Pérez Pérez, miembro del Secretariado Nacional de la CTC, en seminario realizado con este objetivo en Las Tunas, expresión que define cómo deben actuar las direcciones administrativas y sindicales en los centros laborales.

El dirigente sindical convocó a los comités municipales de la organización obrera a intervenir en sus respectivas demarcaciones en los programas que estimulan la autonomía de su gestión, que también libera las fuerzas productivas y brinda nuevos escenarios para realizaciones en beneficio del desarrollo económico y social local, solo posible con la participación consciente de los trabajadores coordinada con los gobiernos locales.

La autonomía que ahora tiene, también, el sistema empresarial supone un mayor control obrero y más transparencia de la administración en todos los sentidos y en todas las decisiones adoptadas, lo que “supone una relación constructiva, pero no conformista”, remarcó Alfredo Vázquez Pérez, jefe de Departamento de Eficiencia Económica de la CTC, quien explicó en detalles las transformaciones y sugirió formas de actuar a los dirigentes sindicales.

Sobre este asunto, José Antonio llamó a eliminar las formalidades y aprovechar bien las oportunidades que otorga, por ejemplo, la asistencia de trabajadores a los consejos de dirección de cada empresa, establecimiento…, en los cuales discuten y aprueban, entre otras cuestiones, los sistemas salariales, el alto desempeño, el uso de las utilidades…

En el contexto actual adquieren más importancia que nunca las reuniones de los ejecutivos y las asambleas generales de trabajadores, cuyas celebraciones tienen que ser mensual, sin negar la facultad de hacerlo cuantas veces sea necesario; y en sus agendas no pueden faltar los temas relacionados con el uso de las utilidades retenidas, los trabajadores disponibles, y los sistemas salariales y de control interno, ni nada que interese a los trabajadores.

José Antonio Pérez Pérez citó la afirmación de Miguel Díaz-Canel, presidente de la República, que define como decisiva para lograr los objetivos de las transformaciones la participación popular y de la clase obrera, como creadora de las riquezas materiales que necesita la sociedad.

Durante sus intervenciones, tanto José Antonio como Alfredo insistieron en la preparación de los cuadros sindicales en las normativas jurídicas que sustentan la implementación de las transformaciones, y en su responsabilidad de socializarlas entre los colectivos laborales.

La nación necesita dirigentes obreros bien preparados y entregados a las complejas tareas de estos tiempos y capaces de asumir con responsabilidad la organización, representación y movilización de los trabajadores.