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Las Tunas.- El panorama epidemiológico de Las Tunas no mejora y, aunque las autoridades sanitarias sean rigurosas en los protocolos para la eliminación del mosquito Aedes aegypti, nada logramos si desde el hogar y las entidades no se cumple con lo establecido.

Así informó a la prensa el subdirector del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, Aldo Cortés González, quien explicó que "estamos en lucha contra un vector que encuentra facilidad para reproducirse en cualquier escenario. La solución del problema depende de cómo actuemos los seres humanos, y eso es lo difícil, porque somos nosotros los que creamos las condiciones para que este tenga el hábitat propicio para la reproducción.

"El octavo ciclo en el mes de agosto tuvo una alta reactividad; de los estudios realizados en los municipios de Majibacoa, Puerto Padre y Jesús Menéndez, el 80 por ciento de las pruebas efectuadas dio positivo, y fueron los territorios de más incidencia. El resto se mantuvo con un porcentaje de 52 y 67, lo que quiere decir que las posibilidades de contagio continúan".

"Colombia" muestra resultados más alentadores en los últimos 14 días, pero el Balcón de Oriente está colmado de números alarmantes. Aquí circulan los cuatro serotipos de la enfermedad, lo que implica mayor grado de riesgo.

"La preocupación principal radica en las 384 manzanas reiterativas, y que dentro tienen una gran población -explicó la autoridad sanitaria-, todo indica que no se cumplen las reglas de enfrentamiento al vector en casas y centros de trabajo ubicados en estas áreas.

"Hay una realidad que no podemos obviar, y es que el operario de Vectores acude a las viviendas cada 24 días, en ese tiempo el mosquito puede desarrollar hasta cinco generaciones, y en ocasiones no inspeccionan el domicilio como deberían. Esto es algo que nos tiene que preocupar como moradores".

El autofocal forma parte de la autorresponsabilidad, y urge facilitar la visita del inspector, permitirle la entrada a los locales cerrados; hay que despertar el sentido de la disciplina sobre qué debemos hacer en la vivienda, los centros laborales y la comunidad para resolver la compleja situación antes de que se nos vaya de las manos.