Las inusuales lluvias del mes de enero, las condiciones meteorológicas de humedad, inundaciones, situación higiénica desfavorable, las defectuosas redes sanitarias propician la contaminación de las aguas y con ello las EDAs. Así explicó Yailín Nápoles Novella, responsable del Programa de Enfermedades de Transmisión Digestiva en el territorio.
En la provincia existen laboratorios para analizar la calidad del agua destinada al consumo y a la producción. En las plantas potabilizadoras el líquido es sometido a más de 10 procesos de purificación, además del monitoreo constante en los puntos de abastecimiento de las pipas para llevarla a las comunidades afectadas por la sequía. Sin embargo, al transitar por las redes, o dentro del propio hogar reaparece el peligro y la probabilidad de enfermar.
"Los municipios de mayor incidencia son Puerto Padre y Las Tunas, y dentro de este último las áreas de salud de los policlínicos Guillermo Tejas, Gustavo Aldereguía y Alberto Arcos Luque en la comunidad de Bartle. También hay reportes en ´Jesús Menéndez´, Majibacoa y ´Colombia´".
Según la especialista, se percibe un alza de la morbilidad en edades pediátricas, principalmente en los niños menores de 1 año y de 1 a 4. En esta etapa es perentorio extremar las precauciones para evitar el parasitismo intestinal, sobre todo con los infantes más vulnerables, que son aquellos que asisten a círculos infantiles, seminternados o a otros lugares de cuidados del sector no estatal.
"Lo más importante para prevenir las EDAs es añadir hipoclorito de sodio al agua de consumo. Quienes la filtran solo eliminan las partículas y otras impurezas, pero no las bacterias; de ahí la importancia de tratarla con este producto químico. Recomendamos clorar el agua de pozo y no hervirla porque concentra los minerales y las sales pueden ser muy agresivas al riñón".
Al mismo tiempo es preciso mantener los alimentos a temperaturas adecuadas y consumirlos bien cocidos, evitar que los cocinados entren en contacto con los crudos, así como comprarlos en lugares seguros. Se aconseja higienizar las frutas y verduras y no dejarlas expuestas a la intemperie.
Como regla fundamental deben lavarse las manos con agua y jabón antes y después de consumir comidas, ir al baño o cambiar los pañales de los bebés.
Desde el año 2016 no se registran eventos de cólera en la provincia; aun así persiste la estricta vigilancia, sobre todo, en zonas de mayor riesgo de aparición del vibrión colérico.
- No comments found


Escriba su comentario
Post comentado como Invitado