Las Tunas.- Otra vez Clara tiene que regresar a casa sin su medicamento. A sus 76 años asegura que ciertos fármacos le son tan vitales como el aire que respira. "Y cuando me faltan -rezonga- ni le cuento cómo se ponen mis nervios. Esta es la segunda vez que acudo y me dicen que regrese de nuevo, pues quizás entren la próxima semana".

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