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Un
ejercicio democrático
Por Alexis Pérez Sánchez Foto: Ernesto Peña
Leyva

Las Tunas, 19 de febrero (P-26).-
Para Ana María Labrada Perdomo, Masielis Barea Reyes, Yilian
Leyva Rodríguez y Bárbara Céspedes Camejo, estudiantes de
Bibliotecología en el Instituto Politécnico de Servicios Ramiro
Guerra, de Puerto Padre, está claro que las elecciones en Cuba
constituyen un ejercicio democrático que todos tienen derecho a
ejercer.
“Aquí
todo el mundo puede elegir o ser electo para representar a la
gente del barrio, del municipio, la provincia y hasta d el país,
reconoce una; y no importan ni el color de la piel, ni el sexo,
ni la edad, asegura la otra. Sí, pero tampoco se tiene en cuenta
la posición económica o social de la personas a la hora de
seleccionarlos, argumenta una tercera; mientras que la cuarta
asevera: ni tienen que gastar dinero en propaganda para que
voten por ellos.
“Los
jóvenes también tenemos derecho a formar parte de la
candidatura, explica Yilian, oportunidad que nos permite
demostrar que la edad no es ningún impedimento para representar
al pueblo”. “Eso es verdad, aclara Masielis, pero a partir de
una conducta responsable y de una fidelidad a toda prueba a la
Revolución”.
La
realidad es que en Cuba todos los ciudadanos con capacidad legal
tienen derecho a intervenir en la dirección del Estado,
directamente o mediante sus representantes, y también a
participar en las asambleas de rendición de cuenta de aquellos
que fueron elegidos, y en la revocación de mandatos cuando éstos
no cumplen con sus funciones o no satisfacen las expectativas de
los electores |