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Revitalización de los módulos
pecuarios cubanos
Una realidad impostergable
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A tenor con las actuales
circunstancias en cuanto a la carestía de los alimentos que
el país importa, se hace necesario que los trabajadores del
sistema agropecuario en la provincia continúen prestándoles
especial atención a sus áreas de autoconsumo, de manera que
en estas ellos puedan producir las carnes, leche, granos,
viandas y hortalizas que luego les sirvan de sustento en
sus comedores o en casa junto a la familia.
Por Wálner Ortega Batista
Fotos: Norge Santiesteban
“A
raíz del acuerdo número tres del Comité del Partido en nuestro
municipio relacionado con la producción de alimentos, de
inmediato comenzamos a desarrollar acciones concretas, a fin de
recuperar todas aquellas producciones que pudiéramos, tanto en
la rama ganadera como en la agrícola, puntualiza Víctor Fortún
Zulueta, director de la Empresa Pecuaria de Colombia.
“Por esa razón -continúa Fortún-, en
cada una de las 23 unidades pecuarias con que contamos, se
consolidan los módulos pecuarios, con el objetivo de incrementar
la producción de carne porcina, ovina, caprina, cunícula y de
aves domésticas, para satisfacer las necesidades de los
trabajadores y sus familias, así como para comercializar los
excedentes que pudieran obtenerse. En esta modalidad de crianza
también hemos indicado la ceba de toros para destinar sus carnes
al balance nacional y al turismo.”
EL PROGRAMA AVANZA, PERO…

No obstante a que Colombia hoy se encuentra a la vanguardia en
la provincia en el cumplimiento de esta vital tarea para la
seguridad nacional, el Director reconoce que no todas las
unidades productivas han avanzado. Así ocurre con la granja San
Martín y la UBPC Cándido González, de La Jía, donde se requiere
una mayor acción de sus directivos y trabajadores, para que la
entidad pecuaria colombiana concluya el año con un módulo
integral en cada una de sus estructuras productivas y en cinco
CCS con tierras de uso colectivo.
Es propósito, además, llegar al
final del 2009 con la puesta en explotación de un módulo
pecuario con carácter municipal en áreas adyacentes a la pista
de rodeo local, donde se fomentará la ceba de toros para
sustituir importaciones y la cría de ovinos, aves, codornices y
cerdos para comercializar sus carnes en ferias. También se
incorporarán equinos para la prestación de servicios en unidades
pecuarias.
Por la cantidad y diversidad de
especies con que cuentan, resultan estimulantes los resultados
que se aprecian en las UBPC Ramiro Núñez, de San Rafael y en la
Combate de La Federal, de Santa Rosalía, así como en las granjas
La Julia y Grito de Baire, de San Rafael.
El respeto al cumplimiento de las
normas higiénico-sanitarias previstas para cada especie y el
aseguramiento de una alimentación adecuada con el empleo de
caña, king grass, granos, pienso criollo y restos de cosecha,
son premisas insoslayables que deben llevarse de la mano en cada
módulo.
“Para consolidar el trabajo debimos
valernos de alternativas locales, pues independientemente de que
recuperamos algunas instalaciones, también construimos otras
nuevas con el empleo de guano, madera rústica, clavos y grapas
que fabricamos a partir de los desechos de mallas de
combinadas”, puntualiza Fortún.
DIÁLOGO CON LOS PROTAGONISTAS
Organización, limpieza y disciplina
que hacen del lugar una verdadera joya, fue lo que apreciamos en
el módulo pecuario El Mango, de la UBPC Ramiro Núñez. Apoyo al
desarrollo de la producción animal con el empleo de energía
renovable, es lo que se lee en la valla que se deja ver junto
al panel solar instalado con el apoyo de un proyecto de la
Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA) para beneficiar el
riego de sembrados y la crianza ovino-caprina de la estructura
agropecuaria.
“Esto para mí es como si fuera mi
propia casa y lucho porque avance”, manifiesta Sonia Otaño,
mientras alimenta a varios conejos, en tanto que Orlando Ortiz
Leal, jefe de producción de la UBPC, nos hace recorrer la
nutrida cochiquera y otras áreas de las 3,5 caballerías de
autoconsumo que sustentan la alimentación de los 57
cooperativistas.
“Más de una caballería dedicamos a
los frutales -señala Orlando- en la que tenemos aguacate,
marañón, canistel, piña, níspero, naranja y coco.”
O sea, que con lo que se vislumbra
en la revitalización de los módulos en aquel territorio, los
trabajadores agropecuarios colombianos asegurarán su dieta
alimentaria para aliviar al país de las importaciones, en
momentos en que los precios en el mercando internacional son
cada vez más altos. |