POSTALES TUNERAS
“Las Tunas” por primera vez
La referencia histórica más antigua sobre el territorio tunero es la entrada de Alonso de Ojeda en el cacicazgo de Cueybá, en 1510. El navegante español llegó al poblado indio en mal estado de salud. Como era devoto de la virgen María, prometió que si se restablecía le obsequiaría la imagen de la santa que traía en su equipaje al primer pueblo que encontrara. De esa manera, el sureño Cueybá inauguró en Cuba la era de los templos religiosos católicos.
Tuneros de tres estrellas
Según consta en el libro Tras la luz de sus estrellas, del historiador de la ciudad, Víctor Marrero, fueron ocho los generales tuneros que combatieron en las gestas independentistas del siglo XIX. Fueron ellos: Mayor General Vicente García, Mayor General Francisco Varona, General Francisco Muñoz Ruvalcaba, General de Brigada Julián Santana, General de División Sacramento León Rivero, General de División Juan Fernández Rus, General Ramón Ortuño y General Francisco Vega
El Cucalambé primer editor de Martí
Manuel Nápoles Fajardo, hermano de El Cucalambé, era en 1868 el director del periódico El Álbum de Guanabacoa. Camilo Doménech, un investigador de esa villa, encontró en el número del 26 de abril de ese año “... lo que sin dudas constituye el primer trabajo de Martí en letra impresa. Se trata de un poema dedicado a Micaela Nin, la dama guanabacoense, esposa de Mendive, con motivo del fallecimiento del primogénito de ambos”. Nuestro Carlos Tamayo comenta el hallazgo diciendo que “mientras no exista prueba e contra, Manuel Nápoles Fajardo es el primer editor de José Martí”.
Una mujer fue la clave
Iria Mayo, la esposa de Charles Peiso, sargento mayor de la Comuna de París y luego soldado del Mayor General Vicente García, fue quien llevó a la manigua los planos de las fortificaciones de Las Tunas elaborados por su marido para facilitar el ataque de la ciudad el 23 de septiembre de 1876. A pesar de su avanzado estado de gestación, la valiente tunera burló la vigilancia española y llevó a feliz término la riesgosa e importante misión.
Un español bueno
Fue Antonio Maceo quien le confirió los grados de General de Brigada a nuestro entrañable Julián Santana, en 1895. Años después, en 1908, en hermoso gesto, Santana compareció ante el juzgado de Victoria de Las Tunas para renunciar a su ciudadanía española y adoptar la cubana. El mambí natural de Islas Canarias- murió en 1931 en la finca Santa Inés, a la edad de 101 años.
Internacionalista tunero
El primer mártir internacionalista tunero no cayó en una emboscada en África ni en una operación en Bolivia. Entregó su preciosa vida en Venezuela, en 1884, luchando contra la feroz dictadura de Guzmán Blanco. Tenía entonces solo 21 años aquel descendiente de león y de leona, Braulio García Zaldívar, hijo del Mayor general Vicente García y de Brígida Zaldívar.
La primera gasolinera
El expendio público de gasolina se inició en nuestra ciudad en 1908. No era por medio de bombas, como se hace actualmente. El combustible venía en latas, con un valor de 2,50 pesos por recipiente. La primera bomba de gasolina que tuvo nuestra ciudad llegó poco después y se instaló en la calle del entonces llamado paradero, por la zona del ferrocarril, y fue propiedad de un individuo llamado Juan Ramírez.
Tony D´Lara nació en Las Tunas
¿Recuerda usted aquel cantante “español” de la Década Prodigiosa conocido por Tony D´Lara? Mire, popularizó temas como Jany, Una noche en Palma de Mallorca, Margarita... ¿Ya? Bueno, pues entérese de que es... ¡tunero! Su nombre real es Bernardo Lalana Ávila y cuando pequeño vivió en las calles Cucalambé, Martí y Gonzalo de Quesada. Aficionado al arte, en 1963 viajó a España, donde formó parte del grupo Los Jabaloyas. Visitó Las Tunas en 1997, luego de 34 años de ausencia.
Un orquesta en una caja
Quienes gustan de bailar con la sabrosa música molida tal vez no sepan que una de las pocas fábricas de órganos de todo el territorio cubano se encuentra enclavada en el municipio de Majibacoa. La idea de fundarla corresponde a Alfredo Jordán Morales en 1991, cuando era Primer Secretario del Partido en Las Tunas. Los trasnochadores que gozan al son de El Golpe de Bibijagua se lo agradecen intensamente. En 1904 don Pancho Rodríguez había traído al territorio tunero un órgano de cartón en el que se daban retretas dominicales.
“Propulsión” es un barrio
Allá por los años 60 del pasado siglo comenzó a poblarse vertiginosamente lo que hoy es el barrio tunero conocido por Propulsión. ¿Conoce el origen de este nombre? Pues se lo cuento. Se asegura que era tal la velocidad con que construían sus casas los vecinos del lugar que uno de ellos exclamó, admirado: “¡ñoooo, esto va más rápido que un avión de propulsión a chorro!”. Y el barrio se quedó con el nombre de Propulsión.
Al lado del General Maceo
Hay personalidades públicas y personajes anónimos. De las primeras todo el mundo habla. De los segundos apenas se conocen detalles. Uno de estos últimos fue el chaparrero Cipriano Martínez Morales, un veterano de la guerra de independencia muerto en 1930, quien fue nada menos que miembro de la escolta personal del general Antonio Maceo y Grajales. Sus descendientes deben sentirse orgullosos, ¿no les parece?
Alicia Alonso: huésped ilustre
La primera personalidad en hacerse acreedora del título de Huésped Ilustre de nuestra ciudad fue la Primera Bailarina Alicia Alonso, en 1987. El Ballet Nacional de Cuba actuó por primera vez aquí en noviembre de 1962, con la prima ballerina assoluta al frente, y actuó sobre un escenario improvisado en el entonces estadio Velásquez, hoy J.A. Mella.
Del ingenio azucarero, solo una chimenea
El antiguo ingenio Vista Hermosa existió por la zona manatiense del mismo nombre. Se construyó en 1858 y producía de forma muy rudimentaria azúcar y alcohol con mano de obra esclava. Su puerto de embarque era Sabanalamar, en la bahía de Manatí. Estaba registrado como propiedad de Manuel Francisco Agüero y Arteaga. Vista Hermosa fue reducido a cenizas por Vicente García durante la guerra de 1868. Aún permanece en pie su vetusta chimenea de ladrillos rojos.
Y llegó el laúd…
No hay canturía sin laúd. Este instrumento de cuerdas llegó zona tunera a bordo del vapor La Julia por Cayo Juan Claro en 1915, y fue su introductor Evelio Espino Capote, hijo de un isleño aficionado a la música. Según aseguran investigadores locales, Las Tunas fue la primera de las provincias orientales en disponer de ese acompañamiento en sus tradicionales fiestas campesinas. |