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ury rodriguez

Las Tunas.- Si un actor logra que "uno se meta en el cuento" con su narración oral, si reímos uniformes desde el auditorio y, por instantes, desaparece cualquier huella de estrés en tu cerebro; si te sumerges en la historia, te emocionas y, cuando finaliza, hubieras querido que siguiera la trama, entonces -seguramente- te hallabas frente a un maestro.

Así sucedió recientemente en Las Tunas con Ury Rodríguez, presidente del Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) en Guantánamo y figura imprescindible de la Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa. Él fue uno de los participantes en la Fiesta de Raíces y Tradiciones, que reunió en el Balcón de Oriente a catedráticos, investigadores, artistas y defensores de la identidad, en general.

ury teatro guantanamo 2El Patio de los Tamarindos, por ejemplo, acogió una de sus presentaciones durante la peña De qué callada manera. Esa actividad, que abraza el centro cultural Huellas, sede de la Fundación Nicolás Guillén (FNG) aquí, se realiza el último viernes de cada mes, a las 10:00 a. m. En este caso, se insertó dentro del programa, propiciando la confluencia de escritores, cantantes, actores y otros artistas.

Uno de ellos era Ury, quien, cabello blanco y porte decidido, dio un cierre dorado a esa peña, demostrando su valía como teatrista. Así, fue tejiendo con su voz y ademanes la historia de una musaraña que se enamora del cielo. Haciendo partícipe al público de su actuación, el también profesor, dramaturgo y director artístico -entre otras funciones- hechizó al público con su naturalidad, humor criollo y esa especie de sazón que imprime al ambiente la buena puesta en escena.ury teatro guantanamo 1

Y así vimos a la musaraña suspirar cuando miraba, cabeza arriba, a su amado; sufrimos con los comentarios desmotivadores de los demás animales en torno a su "atolondrada" pasión y, finalmente, respiramos aliviados cuando la protagonista levitó hacia los brazos de su amor. También nos reímos con la historia de Sungú, tan lindo como haragán; y coreamos junto a Rodríguez: "¡Qué lindo soy…!". Nos identificamos con Angá, cuando en la noche de boda, consciente del atolladero en el que la habían metido, se dijo consternada: "¡Me he casado con un hombre bello, de cabeza hueca!".

ury teatro guantanamo 4Por supuesto, al igual que sucedió con la musaraña, sentimos alivio cuando el joven se fue a descubrir quién le había robado su belleza, sin sospechar que la perspicacia de la mujer estaba detrás de todo. En general, Ury nos regaló -además de dos obras excelentemente interpretadas- lecciones a las que siempre vale la pena volver: el valor de las esencias, la tenacidad y el amor, cuando es verdadero.

Casi al cierre del evento, organizado por la Filial tunera de la FNG, él expresó su admiración por los valores artísticos descubiertos en el Balcón de Oriente: "¿Cuántos viajes tengo que dar a Las Tunas para conocer la grandeza que hay aquí? ¡Cuántos buenos poetas!". Y luego agregó en tono jocoso: "Yo creo que ustedes tienen una mipyme de poesía". Inmediatamente el público empezó a reír...

Asimismo, en diálogo con el periódico 26, agregó: "Asistir a un evento donde se reverencie tanto legado es una manera de salvar nuestra cultura, nuestro espacio de desarrollo humano. Aquí reconocemos a esos portadores que no han hecho otra cosa que transmitir, llegar, dejar una huella…, porque la identidad se alimenta en ese tránsito; siempre hay nuevos aportes y nosotros venimos a dialogar con ‘ellos’.

"La cultura, y la nuestra en particular, no es una cultura quieta ni de estantería; es una cultura que dialoga, que transita por la epidermis de todo ser humano. Este evento ofrece otras maneras de ver y acompañar también nuestra propia identidad".ury teatro guantanamo 3

Al preguntarle sobre lo que significa para él el Poeta Nacional de Cuba, afirmó: "Yo siento que Guillén me dice: ‘Hay que seguir trabajando…’. Él fue un retratista de la realidad; perdurará en el tiempo porque aún tenemos lagunas y brechas que enfrentar. La equidad es un derecho humano y, desde su poesía negra, nos convoca a la unidad y a que miremos -de manera más amplia- hacia ese abanico cultural".

No extraña, entonces, que el actor guaseño tenga en su repertorio piezas guilleneanas como Poema con niños, "texto teatral que nos habla sobre lo hermoso de que seamos diferentes. Todos los humanos tenemos sangre roja y, además, va implícito allí ese orgullo hacia lo cubano".

Así es Ury, director del Conjunto Teatral La Barca, un hijo de esta nación que ya ronda los 60 años y va por el mundo compartiendo arte, con la sencillez que agiganta su grandeza, pero -sobre todo- cultivando de manera sui géneris valores, enseñanzas y ese abrazo a nuestras raíces que nos hace únicos.