Las Tunas._ En un mundo cada vez más digitalizado, en una Cuba con estrecheces editoriales, donde el talento no deja de fluir, cobran fuerza alternativas de publicación que vislumbran la preocupación de autores, promotores e instituciones por visibilizar la creación literaria.
En ese sentido, Las Tunas tiene mucho que mostrar gracias al empuje de figuras como el intelectual Carlos Tamayo, el apoyo de algunas instituciones y los sueños imparables de un grupo de personas.
EL GUIJARRO Y SUS LATIDOS COMPARTIDOS
A lo largo de la historia, el taller literario El Cucalambé ha marcado importantes dinámicas culturales en nuestra comarca. En la actualidad, una se hace notar especialmente por su alcance y significado. Se trata de la colección El Guijarro, nacida bajo su égida en diciembre de 2024 y fruto de la cual se exhiben hasta el momento 21 cuadernos promocionales de diversos autores y géneros.
"Emergió, en un primer momento, de la intención de hacer perdurar la obra de los miembros de nuestro colectivo, cuyos textos se pulen en el proceso. Sus autores, al ser aficionados la mayoría, no siempre participan en determinados espacios y esta es una vía de que se den a conocer", expresa Yury García Fatela, líder de esa encomienda.
Su poemario Pieza sobrante, el cuaderno número 17 de la colección, refleja el sentir que distingue a estos colegas y amigos de las letras. "La poesía está en todas partes; la vida se refleja en 'ella'", apunta, mientras lleva a sus versos una especie de "catarsis social", asumiendo herramientas de la filosofía en muchos casos.
En reciente propuesta, El Guijarro se fundió con el proyecto Cultura y Tuneridad, para dar vida a una edición del plegable promocional Solo de Poesía, con la obra de "los guijarros" (autores publicados en la colección alegórica hasta el momento).
"Siempre se ha dicho que Las Tunas es un lugar de poetas y poetisas; me motiva demostrar esa afirmación", confiesa Carlos Tamayo, quien coordina Cultura y Tuneridad. Asimismo, reconoce la labor de otros seres que lo han acompañado en esos andares. "El Solo... ha tenido por editores a Maritza Batista, Argel Fernández, Mirtha Beatón, Acirys Espinosa, Yeinier Aguilera...
En nuestra tierra existen familias de versadores, donde conviven -por ejemplo- hasta siete decimistas. La cantidad de exponentes que tenemos en ese sentido es increíble", señala el otrora presidente del Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac).
Detrás de esos empeños, resulta vital el apoyo de nuestras instituciones. La Dirección Municipal de Cultura financia El Guijarro a través de la casa de la cultura Tomasa Varona, donde pertenece el taller literario El Cucalambé. Por su parte, el Solo de Poesía, que ya rebasó las 40 ediciones, es respaldado en esa vertiente por el Centro Provincial del Libro y la Literatura (CPLL), mientras la Dirección Provincial de Cultura contribuye con la impresión.
Paralelamente, es digno de encomio el quehacer del proyecto Encontrarte, que radica en el municipio de "Jesús Menéndez", pues cada mes presenta una edición del Solo... Eso es vital, pues la creación debe ir aparejada con la promoción para que la obra de nuestros artistas sea verdaderamente visible a los públicos.
Carlos Tamayo, además, alienta Edición de Autor, autogestionada por el escritor de cada cuaderno. Sin embargo, eso no resta calidad a su factura, pues el resultado es una obra que, unido al valor en cuanto a contenido, posee un soporte decente, presentable en cualquier lugar.
Una veintena de volúmenes han brotado de esa opción. Hablamos de obra de teatro, poesía, cuento, novela y otros géneros. Así, entre quienes se han visto beneficiados con esta propuesta figuran Juan José Rodríguez, Eneyde Ponce de León, el propio Tamayo y, próximamente, Armando López Carralero.
LA LITERATURA, ESE BELLO FAROL
En noviembre del 2025 nació El Farol, publicación trimestral de promoción artístico - literaria, avivada especialmente por jóvenes como su director, Ernesto Gabriel Nieves Vázquez.
Entre sus páginas los lectores pueden encontrar una diversidad de trabajos sobre temas variados. Lo mismo acerca de la obra de grandes figuras de nuestro folclor como Edilberto E. Agüero Rodríguez (Zabala), que pormenores de libros como La guagua de Babel, con el que su autor (Carlos Esquivel Guerra) ganara el premio de poesía Nicolás Guillén.
Raúl Leyva Pupo, dentro de los que han redactado textos para El Farol, y quien además presentó una de sus primeras ediciones en la filial tunera de la Fundación Nicolás Guillén (FNG), asevera: "Esta es una plataforma de promoción para los escritores y artistas tuneros. Vemos como Ernesto Gabriel traza un hilo temático conductor que puede ser, por ejemplo, Martí, como sucedió con la edición número 1, que presenté. Allí encontramos 12 secciones con artículos de filosofía, cine, lugares emblemáticos como la Plaza Martiana y otros. En tiempos tan difíciles como los que vivimos, este 'farol' demuestra que los creadores no nos detenemos. Eso es muy importante".
Yury García Fatela, Isabelle Gómez Bermúdez y otros jóvenes alientan igualmente esta faena, al igual que figuras consagradas al estilo del doctor Frank Arteaga, la directora de la editorial Sanlope Acirys Espinosa y el cantautor y poeta Freddy Laffita. Asimismo, instituciones como el CPLL, la Uneac, la Asociación Hermanos Saíz (AHS), el sello local y la Dirección Municipal de Cultura han abrazado este sueño.
Sin embargo, una persona transversaliza todas las publicaciones mencionadas (El Guijarro, Solo de Poesía, El Farol y Edición de Autor); se trata del docente y creador Rogert Gómez Ocano, vinculado al diseño y la composición de esas invitaciones, aunque a veces ha asumido otras labores.
"Inicié con el Solo..., especialmente uno dedicado al taller literario El Cucalambé, al cual pertenezco. Luego, con la colaboración del CPLL, logramos el apoyo material necesario. Poco a poco, se han unido otros centros. Algo que también nos distingue es que usamos para ilustrar obras de artistas visuales de la localidad", refiere.
Él considera que el mayor logro es aunar a diversas entidades en torno a ese propósito. "Resulta necesario promover el quehacer de nuestros talentos, sobre todo en momentos en que se vuelven difíciles los recursos por su encarecimiento", alega.
Ciertamente, aunque no tengan ISBN, estas iniciativas poseen gran significación. El Solo de Poesía, por citar un ejemplo, ha publicado textos de alrededor de 250 escritores hasta la fecha y más de 40 artistas visuales han visto sus obras allí, en sinergia con el tema en cuestión. Y no solo se trata de autores conocidos, pues no pocos resultan "redescubiertos". Incluso, disfrutamos de composiciones de coterráneos que actualmente residen en otros países, pero defienden desde su geografía las letras y cultura cubana, en general. Hasta versos del ministro de Cultura Alpidio Alonso han prestigiado tan nobles páginas.
En un contexto de carencias y dificultades de todo tipo, que las instituciones culturales se unan a nuestros escritores y artistas para tales fines resulta plausible y esperanzador. La tierra de Juan Cristóbal Nápoles Fajardo (El Cucalambé), Gilberto E. Rodríguez, Guillermo Vidal y otros grandes, lo necesita. Las colecciones promocionales, con la calidad que merecen lectores y protagonistas, también devienen paladines de nuestra tradición literaria.