
La Habana.- "Recibí al compañero Juan Grabois, líder de Patria Grande de Argentina, con quien sostuve un diálogo fraterno", escribió en X Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y presidente de la República.
Durante el encuentro sostenido con el dirigente argentino en el Palacio de la Revolución, el mandatario cubano agradeció su solidaridad con el pueblo y con el PCC, y reafirmó "los lazos históricos que unen a la Revolución Cubana y al movimiento popular argentino".
Díaz-Canel destacó el significado de la visita en un contexto internacional particularmente complejo. "Te reconocemos que esto es una muestra de solidaridad comprometida con Cuba, porque en los tiempos que estamos viviendo, sabemos lo que significa venir a Cuba".
Calificó el gesto como una expresión de "sinceridad, de amistad, de solidaridad" y "muy coherente" con la trayectoria de Grabois en defensa de Cuba y de las fuerzas de izquierda.
El presidente cubano expresó la voluntad de "seguir ampliando y fortaleciendo las relaciones con Patria Grande" y propuso "buscar más intercambios, más momentos en el año de poder intercambiar criterios, experiencias".
Díaz-Canel valoró el trabajo de la organización argentina en temas como la economía popular y los asuntos de género, y subrayó la posibilidad de compartir visiones que puedan servir de referentes mutuos, así como de aportar modestas ideas desde la experiencia cubana.
El mandatario hizo especial énfasis en la necesidad de articular a todos los movimientos sociales y las fuerzas progresistas a nivel continental e internacional, ante un escenario mundial marcado por una Administración imperial que, a su juicio, "ha mostrado su afán de hegemonía, y además la disposición, por la fuerza, de lograr esa hegemonía", en una posición que "se va por encima de todo lo que puede ser avalado por el Derecho Internacional y por la Carta de las Naciones Unidas".
Por su parte, Juan Grabois agradeció la cálida acogida en Cuba y compartió una reflexión cargada de simbolismo: "A mí me enseñaron que en las malas se ven los amigos; que en las buenas estamos todos".
El dirigente argentino denunció el peligro de la "fuerza bruta" y planteó que el mundo ha entrado en una etapa cuyo principal dilema es optar entre el camino de la deshumanización o el de la rehumanización. "No hay otra contradicción que no sea esa", recalcó.
Grabois también se refirió a la política imperial que considera que "hay vidas que no valen: la vida de los migrantes no vale; las vidas de los pueblos pobres no valen; las vidas de los niños de Palestina no valen".
Al igual que Díaz-Canel, denunció las violaciones flagrantes del Derecho Internacional, "que no solamente se realizan, sino que también se propagandizan".
En el encuentro, donde la conversación fluyó con sinceridad en torno a la necesidad de poner a salvo a la humanidad mediante la articulación de las fuerzas progresistas, estuvo presente por la parte cubana Emilio Lozada García, jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.