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vietnam cuba

Hanói.- La cooperación solidaria entre Cuba y Vietnam reafirma una vez más sus lazos de hermandad con la entrega de nuevas becas para la formación de profesionales vietnamitas en la Isla caribeña, en un gesto que trasciende generaciones y se inscribe en la historia común de dos pueblos que supieron luchar por su independencia.

En un acto cargado de simbolismo, la embajada de Cuba en Hanói abrió sus puertas para recibir a un grupo de jóvenes vietnamitas que pronto emprenderán viaje hacia Cuba con el propósito de formarse en Ciencias Médicas. Así lo confirmó Rogelio Polanco, embajador de Cuba en la nación asiática, a través de su cuenta en la red social X.

"Recibimos en @EmbaCubaVietnam a jóvenes vietnamitas que viajan a #Cuba para estudiar Ciencias Médicas, como parte de las becas ofrecidas por nuestro país a #Vietnam", escribió el diplomático cubano, quien destacó el valor de esta iniciativa en el marco de las históricas relaciones bilaterales.

Este intercambio académico se sustenta en un acuerdo de cooperación vigente entre el Ministerio de Educación y Capacitación de Vietnam y el Ministerio de Educación Superior de Cuba, mediante el cual ambas naciones se otorgan mutuamente 15 becas de pregrado y posgrado cada año. Un flujo constante de saberes que, en el caso cubano, prioriza la formación en el campo de la Salud, área donde la Mayor de las Antillas ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional.

Pero el alcance de esta colaboración va mucho más allá de las cifras. Desde hace 65 años, Cuba ha contribuido a la formación de universitarios vietnamitas en diversas especialidades, convirtiendo la educación en un ámbito ejemplar de las relaciones entre ambos países.

La beca para estudiar Medicina en Cuba no es solo una oportunidad académica; es también un encuentro con la historia, con la solidaridad hecha política de Estado y con el ejemplo de un pueblo que, a pesar de las dificultades impuestas por el bloqueo económico de Estados Unidos, nunca ha dejado de compartir lo que tiene.

Vietnam, que tantas veces recibió el apoyo cubano en los momentos más duros de su lucha por la reunificación, devuelve ahora ese afecto con la confianza depositada en la formación de sus hijos en tierra cubana.

"Un ámbito ejemplar de las históricas relaciones entre ambos pueblos", sentenció Polanco en su publicación, resumiendo en pocas palabras el espíritu de una cooperación que no entiende de distancias ni de adversidades, y que se proyecta hacia el futuro con la certeza de que la educación es el arma más poderosa para construir la soberanía y la dignidad de las naciones.

Con la maleta llena de sueños y el compromiso de regresar para servir a su patria, estos jóvenes vietnamitas se suman a una larga lista de graduados que han llevado el nombre de Cuba y Vietnam a lo más alto, demostrando que la solidaridad entre los pueblos es el mejor antídoto contra el egoísmo y la injusticia.