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Las Tunas.- La imposibilidad de garantizar el litro de leche diario a los infantes de esta provincia del oriente cubano responde a una ecuación de múltiples variables que, en su conjunto, explican el desabastecimiento crítico que enfrenta la población. Jorge Fernández Rodríguez, director adjunto de la Empresa Láctea en el territorio, desglosó en el programa Frente a frente de Radio Victoria los eslabones de una cadena productiva rota por deudas, sequía y falta de combustible.

Para asegurar el litro diario a los más jóvenes habitantes de los municipios de Las Tunas y Puerto Padre, este último dependiente del acopio de la cabecera provincial, la industria necesita acopiar más de 20 mil litros cada día. En la actualidad, la cifra real ronda los mil 500 o mil 600 diarios, incluyendo el equivalente en queso y cuajada. Esa brecha de más de 18 mil litros explica por qué las familias reciben el producto cada ocho días y no a diario como establece la Ley de Soberanía Alimentaria.

CONTRATACIÓN BAJO LA LUPA

Uno de los aspectos más debatidos durante la comparecencia fue el proceso de contratación con los productores. Fernández aclaró el rol de su entidad para disipar malentendidos: la Empresa Láctea no negocia directamente con el campesino, sino con las bases productivas -cooperativas de producción agropecuaria (CPA), de crédito y servicios (CCS) y unidades básicas de producción cooperativa (UBPC)- a las que estos se asocian. Son estas las que, a su vez, pactan los volúmenes con el productor individual. El precio de la leche destinada a la canasta básica es de 38.00 pesos por litro, mientras que el sobrecumplimiento, fundamental para oxigenar las finanzas de la industria, se paga a 70.00 pesos en primavera y a 50.00 en seca.

"Hay bases productivas incumplidoras. En estos momentos nos deben 198 millones de pesos del sobrecumplimiento porque no han cumplido todo el plan que contrataron con nosotros", precisó el directivo. Esta situación genera penalizaciones y un círculo vicioso de impagos que termina afectando al eslabón más débil: el productor.

El director adjunto reconoció que actualmente la empresa adeuda cuatro meses de pago a los campesinos. Solo han saldado octubre (el 50 por ciento) y parte de septiembre. "Todo el mundo sabe el problema que estamos pasando económicamente, pero ya se está trabajando con el Gobierno y el Partido. Esperemos que en esta semana se les pueda pagar a los productores para que entreguen más leche a la industria y la población pueda recibir o un litro completo o dos", aseguró Fernández.

El impago desmotiva al hombre de campo y lo empuja, en ocasiones, a buscar alternativas más rentables. Mientras el Estado paga 38.00 pesos por el litro destinado a la canasta, en el mercado informal el precio puede alcanzar los 100.00 o 150.00 pesos. "Al campesino hay que apoyarlo mucho, hay que atenderlo mucho. Es el arma que tenemos para brindarle alimento a la población", subrayó.

lacteo Las Tunas 2022 0002SEQUÍA Y COMBUSTIBLE: OBSTÁCULOS OBJETIVOS

Más allá de los factores subjetivos, existen limitaciones objetivas que golpean la producción. La etapa de seca reduce drásticamente la disponibilidad de leche. En primavera se lograba contratar el volumen necesario; hoy se está muy por debajo del porciento pactado, comentó. A ello se suma la crisis energética causada por el bloqueo estadounidense: la empresa está recibiendo apenas 216 litros de combustible, lo que obliga a priorizar. En la práctica, solo pueden acopiar en un municipio, Manatí, y han tenido que limitar la distribución nocturna.

"Antes se buscaba en la zona de Los Kilómetros, en 'Amancio', y era una ayuda grande. Ahora no podemos llegar a todos los lugares intrincados por falta de combustible y por el mal estado de los caminos", explicó.

Fernández defendió los protocolos de calidad implementados para evitar prácticas como el aguado de la leche. Los carros se lavan con sosa cáustica y agua caliente, y se realizan muestreos sistemáticos a la salida de la industria y en los puntos de venta. Existe una muestra testigo que permite certificar, ante cualquier queja, que el producto entregado por la Láctea sale en óptimas condiciones. Cuando se detectan irregularidades, se realizan visitas conjuntas con la Agricultura y Comercio a los productores para verificar la masa y las condiciones de ordeño.

POTENCIAL GANADERO DESAPROVECHADO

Las Tunas es la cuarta provincia con mayor potencial ganadero del país. Sin embargo, ese potencial no se traduce en leche para los niños. Fernández insistió en la necesidad de continuar las visitas puerta a puerta a los productores, iniciativa que ya ha dado frutos y ha sido bien recibida por los campesinos. "Hay que seguir trabajando duro, haciendo análisis en cada base productiva y en cada termo", concluyó.

Mientras persistan los impagos, la sequía y las limitaciones de combustible, la ecuación seguirá sin despejarse. Y con ella, el derecho de las niñas y los niños tuneros a su litro de leche diario seguirá siendo una asignatura pendiente.