
Las Tunas.- El béisbol, ese deporte que se juega con el reloj en contra, encuentra en los lanzadores relevistas a sus héroes silenciosos. En la pelota cubana, donde la especialización de roles tardó en llegar, tres tuneros han sabido ganarse un lugar en la historia al superar la barrera de los 50 juegos salvados, según las estadísticas compiladas por el investigador Benigno Daquinta.
Alberto Pablo Civil se erige como el máximo exponente del rescate en la provincia. El puertopadrense, conocido por su eficacia en el cierre de los juegos, acumula 87 salvamentos, cifra que lo coloca no solo como el líder indiscutible entre los tuneros, sino también dentro del “top ten” histórico de este departamento en los campeonatos nacionales. Su presencia en el montículo ha sido, durante años, sinónimo de victoria asegurada para los Leñadores.
La lista continúa con José Miguel Báez, un nombre que evoca una época anterior en la pelota cubana. Con 55 salvamentos, Báez representa a aquellos lanzadores que, sin la rigidez táctica actual, asumían tanto la apertura como el cierre de los partidos. Sus números reflejan una era donde el relevo no era una ciencia exacta, sino una necesidad imperiosa del juego.
Completa la trilogía Yosbel Alarcón, quien con 52 rescates se ubica en el escaño 24 del registro nacional. A diferencia de Báez, Alarcón desarrolló su carrera en una etapa de mayor especialización, dedicando sus salidas casi exclusivamente al rol de relevista, lo que otorga un mérito adicional a su cifra.
RAÍCES DE UNA ESTADÍSTICA
La historia del juego salvado es relativamente joven. Daquinta relata que su reconocimiento oficial en las Grandes Ligas data de 1969, de la mano del periodista Jerome Holtzman, quien buscó dar valor a aquellos brazos que protegían las victorias. En Cuba, el primer rescate registrado correspondió a Gonzalo López en octubre de 1969, y el primer líder fue Ronel Sardiñas con cinco rescates para Las Villas en la temporada 1969-1970.
Aunque el récord absoluto de la pelota cubana pertenece al artemiseño José Ángel García con 335 rescates, la presencia tunera en este selecto grupo confirma la calidad de los brazos verdirrojos. Mientras las Grandes Ligas ya reconocen el hold para los relevistas intermedios, en Cuba esa categoría aún espera su espacio oficial, pero lo cierto es que figuras como Civil, Báez y Alarcón ya tienen su lugar asegurado en la memoria estadística del béisbol nacional.