
Las Tunas.- La noticia dejó de estar en titulares de prensa desde hace ya varios días, pero 26 apostó, más que por la inmediatez del evento, por el diálogo reposado y placentero con uno de los protagonistas.
Porque, si bien el suceso en sí es que los estudiantes espirituanos Leticia María Merlo Alfonso y Ernesto Alejandro Barrera Ramírez obtuvieron sendas medallas de bronce en la 60 edición de la prestigiosa Olimpíada Internacional de Química Mendeléiev, es también asunto loable que el entrenador al frente de la talentosa delegación fuera el profesor tunero Orestes Eduardo Landrove Ramírez.
Un hombre todo química, que lidera los destinos del Centro Provincial de Entrenamiento del instituto preuniversitario vocacional de ciencias exactas (Ipvce) Luis Urquiza Jorge, durante más de 25 años trabajó en el colectivo nacional de entrenadores y es nombre indisolublemente ligado a generaciones de egresados de la principal escuela de estudios preuniversitarios de esta provincia.
Conversamos en su lugar de trabajo, en una mañana de las tantas calurosas que nos acompañan estos días y agradecidos de la sombra y armonía que dieron al diálogo las enormes matas de mango que cuelgan en el lugar, posibles de agarrar con las manos de cualquier visitante dispuesto.
“Soy de Puerto Padre. En la secundaria básica José Maceo tuve un profesor que daba unas clases en las que utilizaba muchos experimentos y eso me fue motivando al estudio de la Química. También un primo mío estudió Licenciatura en Química Pura en la Universidad de Oriente; y esas dos cosas, cuando hago un recuento y miro hacia atrás, fueron las que me motivaron a estudiar la asignatura”.
Landrove es egresado de la Universidad Pedagógica de Holguín y, aunque lo ubicaron en el Politécnico de Jobabo, asegura que no llegó a impartir clases en otro lugar porque enseguida le propusieron irse por un año al Ipvce y, desde entonces, han pasado ya 35 cursos lectivos sin que cambien su energía y vocación docente desde esos pasillos, entrañables y añejos.
“Siempre les digo a los padres que parece que estoy dando clases de Química, pero realmente sus hijos están desarrollando habilidades intelectuales muy importantes; aunque cada curso se hace más difícil enamorar a los muchachos porque se necesita un gran sacrificio para concursar, dedicarte por entero a una ciencia. Puedes tener mucho talento, pero si no te motivas por hacer las cosas, no lo vas a lograr.
“En los años 90 del siglo pasado, por ejemplo, había Período Especial, pero no era como ahora; no teníamos la competencia del celular y otras cuestiones que atentan contra todo esto. Los muchachos hoy tienen que hacer un esfuerzo mayor, la corriente que se va mucho, las necesidades que hay en todas partes, todo eso influye en su dedicación y desempeño.
“Tengo alumnos que me han marcado de manera especial. Entre ellos Gerardo Manuel Ojeda, que ahora fue conmigo a Rusia. En los años 2000 lo llevé a una Olimpíada Internacional a Hungría, junto a una estudiante precisamente de Santi Spíritus; y ahora me resultó más grato porque él fue como mentor junto conmigo.
“Ver su interés por que los estudiantes se preocupen por el concurso, salgan bien, trabajen todo el tiempo, nunca hemos perdido el vínculo y me ha marcado mucho”.
Aprovechamos su alusión para hablar de la experiencia en Rusia y, de paso, aprender por qué es tan importante la participación cubana en la Olimpíada Internacional de Química Mendeléiev.
“Esta es la competición más vieja de Química que existe en el mundo. Es bueno explicar que, de la misma asignatura, se celebra además la Olimpíada Internacional, en la que participan alrededor de 90 países; y, aunque a esta se presentan unas 40 naciones, los equipos son más grandes. Rusia presentó 15 estudiantes y China, un poco más que eso; entonces compites contra mayor calidad.
“A eso se suma que van pocos participantes de América Latina; por tanto, estás ante alumnos de Europa y Asia, que concentran mucha calidad.
“En sus inicios esta era la Olimpíada Nacional de la URSS y participaban todas sus repúblicas. Cuando se cae el campo socialista, la República rusa asume el evento y se internacionaliza.
“El año pasado, por ejemplo, se hizo en Brasil (allí Ernesto, el mismo muchacho que descolló este año en Rusia, obtuvo medalla de bronce igual); antes se había hecho en China. Por ese motivo, hemos venido obteniendo medallas en una Olimpíada que se considera la más difícil de la asignatura en el mundo”.
Habla de los muchachos, del esfuerzo de los entrenadores de la provincia de Sancti Spíritus y los logros que van alcanzando; y dice que para ellos fue determinante el desempeño en el área experimental para obtener los resultados, más que en lo teórico.
“Estoy muy complacido con esos estudiantes. A Leticia la conocía del curso pasado porque yo había estado en aquella provincia dando un entrenamiento experimental de una semana, y ella estaba entre los estudiantes que participaron.
“Son excelentes docentemente y muy buenas personas. El equipo era de cuatro, originalmente, pero, por problemas de presupuesto, solo fueron ellos dos.
“Da gusto verlos trabajando, a pesar de todas las limitantes que hay por acá, miles de inconvenientes para hacer prácticas, un asunto en el que estamos trabajando porque, está claro, cuando hay más práctica, mejora el color de la medalla. La ciencia lleva dinero”.
A pesar del despegue de resultados que tiene Sancti Spíritus y de la convicción del profe Landrove de que “todos somos Cuba, y el objetivo es encontrar el talento donde esté y apoyarlo”, sí dedica unos minutos al espacio pequeño, ese que le es entrañable porque le ha visto gestarse, nacer y perfeccionarse, entre miles de dilemas y desafíos.
“El Centro de Entrenamiento del Ipvce de Las Tunas tiene un trabajo sólido y un claustro de profesores muy responsables, gente valiosa y dedicada; y es bueno hablar de eso y también de los resultados de la provincia de Las Tunas, que no son de ahora, vienen del trabajo de mucho tiempo.
“Es de un estudiante de esta provincia (Amaury Pupo Meriño) la primera medalla de oro que obtuvo Cuba en una Olimpíada Iberoamericana y también es de un tunero la única presea dorada del país en una Olimpíada Internacional (Luis Daniel Cruz Zaragoza).
“También tenemos una de las tres medallas de plata que ha obtenido la nación en una Olimpíada Internacional (Gerardo Manuel Ojeda) y alcanzamos bronce y mención en ese mismo evento. O sea, que en esa importante competición ostentamos los cuatro lauros que se otorgan”.
Landrove habla de sus muchachos con un orgullo que ni siquiera se esfuerza en ocultar, se siente comprometido con la enseñanza desde la pasión más sincera y recuerda nombres y discípulos que, desde hace mucho, no rondan los pasillos de la consagrada institución. Escucharle y conversar confirma la valía de los buenos docentes y hace que agradezcamos a quienes como él, todavía fieles convencidos, se mantienen en las aulas.