
Las Tunas.- ¿Qué tienen en común una bolsa de café, un yogur infantil y una compota de frutas? La respuesta inmediata es el envase doypack. Pero la respuesta profunda, aquella que no se ve a simple vista, se encuentra en un contingente de electricistas, automatizadores e ingenieros tuneros que, con destreza y entrega, hicieron posible lo que parecía un rompecabezas irrealizable en medio de limitaciones.
La Empresa de Envases y Recipientes Metálicos (Envametal), histórica del sector sideromecánico doméstico, decidió dar un salto cualitativo. Durante décadas, su nombre estuvo ligado a la hojalata, los bidones de acero y las tapas. Pero los tiempos cambiaron y el mercado exigía formatos modernos, ligeros y versátiles. La empresa apostó por lo que ningún productor nacional ofrecía hasta entonces: envases flexibles tipo doypack.
La inversión estatal llegó. La maquinaria de origen chino ocupó su lugar en la fábrica Rafael Trejo, en La Habana. Pero el equipamiento, por sí solo, era apenas un montón de hierro inerte. Faltaba el cerebro, los nervios y el sistema circulatorio que lo hiciera vibrar. Faltaba quien entendiera que una línea de producción no se enciende con un botón, sino con años de oficio, soluciones creativas y un compromiso que no negocia la calidad.
ENTENDIENDO EL LENGUAJE DE LAS MÁQUINAS
Ahí apareció Control-Xi S.R.L., una empresa fundada en Las Tunas el 24 de mayo del 2022. Su misión es clara: brindar servicios altamente especializados en automatización, electromecánica y fuentes renovables de energía. Su nombre, que evoca precisión y control, ya había sonado con fuerza en otras industrias del país. La experiencia previa con trabajos en la propia Envametal les abrió la puerta. El reto era superior: convertir una promesa de inversión en una realidad productiva que sustituyera importaciones y aportara valor a la economía cubana.
Los especialistas de Control-Xi no solo montaron e instalaron las máquinas; asumieron el encargo completo de las inversiones auxiliares e inducidas: el suministro de fluidos, agua, aire comprimido y, sobre todo, una energía eléctrica estable y adaptada a las exigencias de la nueva línea. En un contexto de limitaciones materiales y con soluciones creadas a la medida de las condiciones existentes en la entidad, el equipo del Balcón del Oriente Cubano demostró que el rigor técnico y la creatividad pueden caminar juntos.
Uno de los mayores desafíos fue la climatización. La tecnología de origen asiático exige rangos de temperatura muy específicos para operar sin fallos. Control-Xi no se limitó a instalar equipos acondicionadores de aire convencionales. La empresa suministró, montó y puso en marcha modernos sistemas híbridos de climatización para toda la nave industrial. Lo más relevante: en su funcionamiento aprovechan fuentes renovables de energía, contribuyendo de manera directa a la política de transformación de la matriz energética nacional y añadiendo sostenibilidad a un proyecto ya de por sí estratégico.
La faena no fue un acto en solitario. Los expertos de la firma tunera laboraron en armonía con los trabajadores de Envametal y los representantes del fabricante chino. Pero la verdadera perdurabilidad de la obra la aseguraron las actividades de entrenamiento integral. El personal de la fábrica no solo aprendió a operar la línea; recibió capacitación para realizar mantenimiento y diagnósticos básicos. Esa transferencia de conocimiento es el seguro de vida de la inversión, porque garantiza que la maquinaria seguirá funcionando mucho después de que los especialistas se hayan ido.
DOYPACK CUBANO, UNA IMPORTACIÓN MENOS
El impacto de la puesta en marcha se mide en números, pero también en realidades concretas. La línea de producción de envases flexibles tipo doypack convirtió a Envametal en un actor híbrido: ya no es solo una empresa de metales, sino una compañía de soluciones de empaque.
Cada lote de doypacks elaborado en la “Rafael Trejo” representa una importación que el país deja de hacer. El ahorro de divisas es inmediato y tangible. Antes de esta línea, la industria alimentaria privada y estatal se veía obligada a importar tal variante de envase de forma atomizada, con altos costos logísticos y mínimos volúmenes. Ahora, Envametal se consolida como el proveedor nacional que centraliza esa demanda. Más del 90 por ciento de la producción inicial podría destinarse al mercado interno, lo que significa un alivio directo para la balanza de pagos.
La obra es, además, un ejemplo palpable de colaboración virtuosa entre la inversión estatal y el talento de nuevas formas de gestión. Control-Xi ha sabido construir puentes donde otros ven muros. Su capacidad para entender las necesidades de una empresa estatal y responder con agilidad, rigor técnico y un costo razonable la convierte en un socio invaluable para el sector industrial cubano.
MÁS DE UNA DOCENA DE INDUSTRIAS RECUPERADAS
Este resultado no es un hecho aislado en la hoja de servicios de Control-Xi. La empresa ha restablecido líneas de tubos corrugados en Hidroplast, recuperado variadores de alta potencia en Ciegoplast, desarrollado software propio para sierras de corte de tubos de hasta mil 200 milímetros, e intervenido en sistemas hidráulicos de embalses como Palmarito y Agabama. También ha dado soluciones a pantógrafos de corte por plasma en Holguín, a hilanderías en Gibara, a elevadores de hoteles y aeropuertos, y ha montado estaciones de bombeo para el consumo de agua en Las Tunas.
La lista es larga y variada. Precisamente, esa trayectoria ascendente llevó al Sindicato Nacional de los Trabajadores de Industrias a otorgar a Control-Xi la Condición de Colectivo Victoria en el año 2025. Un reconocimiento que honra no solo a sus fundadores, sino a cada técnico que ha sudado la camiseta frente a un tablero eléctrico en horas de la madrugada.
RESILIENCIA EN TIEMPOS DE CRISIS ENERGÉTICA
La fábrica Rafael Trejo es hoy un símbolo. Pero también un campo de pruebas para los desafíos de la economía cubana. Envametal, con su nueva línea doypack, tiene ahora el reto de gestionar la materia prima importada (las bobinas de material laminado) y operar una tecnología sensible en medio de la crisis energética. Sus trabajadores ya han debido adaptarse a producir de madrugada, cuando hay electricidad, y mover manualmente suministros ante la falta de diésel para los montacargas.
En ese camino, la contribución de Control-Xi ha sido mucho más que un contrato cumplido. Ha sido la inyección de confianza en la capacidad técnica nacional. Lo que esta empresa tunera demostró en la línea doypack es que Cuba puede sustituir importaciones no solo con maquinaria foránea, sino con el conocimiento y la entrega de sus propios hijos.
Y esa es una lección que no se guarda en ningún almacén. Circula libre por cada instalación eléctrica bien tendida, por cada variador de frecuencia calibrado y por cada aire acondicionado que funciona con sol, no solo con combustible fósil.
En un país donde el “hacer” a menudo tropieza con el “no hay”, Control-Xi ha confirmado que el talento bien organizado es la materia prima que nunca falta. La línea doypack de Envametal ya rueda. Detrás de ella, el pulso firme de una empresa que nació en Las Tunas con el afán de volverse indispensable para toda la industria cubana.
CONTROL-XI
Somos una empresa de soluciones integrales de tecnología, fundada el 24 de mayo del 2022. La articulación de juventud y experiencia, junto a la creatividad y versatilidad, nos distingue. Trabajamos para convertirnos en el aliado de preferencia de nuestros clientes, superando cada día sus expectativas.
Liderada por un doctor en Ciencias Técnicas con prestigio en el campo de la automática, nuestro equipo, en su mayoría, procede de la Industria del Acero y de empresas especializadas en servicios técnicos. Combinamos juventud y experiencia en actividades de automatización industrial, electricidad, electrónica, informática y mecánica; acompañados por expertos en actividades comerciales, económicas, de recursos humanos y en gestión empresarial.
Este contenido ha sido elaborado en colaboración con Control-Xi S.R.L., como parte de un servicio de publirreportaje de 26.