
La doctora Martha Yolema Parra González lidera una ambiciosa reparación capital que transforma el hogar de ancianos Carlos Font
Las Tunas.- En medio del bullicio de la construcción y el constante ir y venir de trabajadores, el hogar de ancianos Carlos Font se viste de gala. No es una remodelación menor, es una verdadera transformación que, como un acto de justicia social, devuelve el esplendor a una institución que por 46 años había sido el hogar de cientos de abuelos.
Quien lidera este desafío es la doctora Martha Yolema Parra González, especialista en Medicina General Integral, que desde el pasado 19 de marzo asumió la dirección del centro con una encomienda clara: rehabilitar no solo paredes, sino también la esperanza de sus ancianos.

INVERSIÓN QUE MULTIPLICA LA DIGNIDAD
Lo que comenzó con un presupuesto inicial de 11 millones de pesos, destinado únicamente a la rehabilitación de cuatro salas y el pasillo protocolar, se convirtió en una obra de mayor envergadura gracias al apoyo incondicional del Partido y el Gobierno. "Era injusto hacer pasillos y que anunciáramos los departamentos de Odontología, Enfermería o Rehabilitación sin intervenirlos", explicó la doctora Parra González. "Aquí hay 12 servicios acreditados y había que dignificarlos todos".
El resultado es una inversión que hoy asciende a 30 millones de pesos, permitiendo no solo el remozamiento de las cuatro salas previstas, sino también la intervención de tres salas adicionales que no estaban contempladas inicialmente. La reparación ha sido integral: se resanaron paredes, retiraron falsos techos y se realizó una impermeabilización que cubre ya el 70 por ciento de la institución, resolviendo décadas de filtraciones.
Uno de los mayores desafíos ha sido la sustitución y rehabilitación de las puertas. Las antiguas, típicas de hospitales, estaban rellenas de cartón y con el paso de los años se convirtieron en un foco de insalubridad. La solución, ingeniosa y práctica, fue enchaparlas con láminas de zinc. "Son higiénicas, fáciles de lavar y perfectas para una institución de salud, donde la desinfección es diaria", destacó la directora. De las 184 puertas que posee el centro, ya se han renovado 97; el resto queda para la segunda etapa constructiva.
CAPACIDAD Y RETORNO A CASA: LA PRIORIDAD ES EL ANCIANO
La rehabilitación ha permitido que el hogar incremente su capacidad operativa. Con la apertura de las primeras cuatro salas, ya se pueden albergar 80 ancianos, aunque actualmente se trabaja con 75 internos. Durante la fase más compleja de la construcción, los abuelos fueron trasladados a otras instituciones como el hospital Guevara, el Hogar de Ancianos de Manati y el de Impedidos Físicos para garantizar su seguridad. Hoy, el proceso de retorno ha comenzado.
"Esta es su casa, no es como alguien que viene y va. Aquí vienen a vivir", enfatizó la directiva. Ya han regresado los 36 ancianos que estaban en el 'Guevara', y en los próximos días se completará el traslado de los seis de Manatí y los 38 del Hogar de Impedidos, para completar la totalidad de los internos previstos". A pesar del reto logístico, la galena asegura que la institución está preparada.


ALIMENTACIÓN Y FUERZA LABORAL: ESTRATEGIA PARA LA RESILIENCIA
Aun teniendo en cuenta el complejo contexto nacional de abastecimiento, la doctora Parra fue enfática: "Aquí nunca ha faltado la alimentación. Se garantizan los seis platos diarios: desayuno, merienda, almuerzo, merienda, comida y merienda".
La institución, privilegiada por su carácter social, cuenta con cobertura de personal que supera el 60 por ciento de las plazas, con cobertura total de médicos y enfermeras. La estrategia para suplir la escasez de auxiliares de limpieza es un ejemplo de dedicación: "Los trabajadores administrativos y la propia dirección nos volcamos a la limpieza los sábados para que las auxiliares se dediquen exclusivamente a las salas con los ancianos".
Gracias a la gestión de Salud Pública, se renovó por completo el mobiliario del pantry y de los dormitorios incluyendo todos los colchones, que ya estaban muy deteriorados por los años de uso. "Hay que cuidar esta inversión. El dinero que se empleó aquí debemos protegerlo, y la manera de hacerlo es con filtros y desinfección rigurosa", afirmó la doctora, quien ya ha diseñado un protocolo de entrada para los ancianos diurnos, que incluye cambio de ropa y aseo personal al llegar.
SEGUNDA ETAPA Y ATENCIÓN INTEGRAL
La segunda etapa constructiva, prevista para concluir el 26 de septiembre, se centrará en culminar la reparación de las tres salas restantes, la red hidrosanitaria exterior y los detalles eléctricos. "Es un reto, pero pensamos lograrlo", sentenció la directora.
El "Carlos Font" no solo es un edificio, es un centro de Atención Primaria que brinda cobertura médica las 24 horas. Los ancianos, que en su mayoría no tienen amparo familiar o cuyos familiares no pueden cuidarlos, reciben atención compensada para sus patologías.
La doctora Parra González finaliza su recorrido con una sonrisa de satisfacción. Lo que ha visto en estos meses es el fruto de la voluntad política y el esfuerzo colectivo. Los abuelos que ya han regresado caminan por pasillos limpios y luminosos, en un ambiente que ya no recuerda el deterioro de años anteriores. Este sitio es, sin dudas, un símbolo de que la protección al adulto mayor es una prioridad, una casa donde la vejez es sinónimo de respeto y cuidado.