
Las Tunas.- Con el objetivo de adaptarse a las condiciones económicas y sociales concretas que atraviesa el país, la Universidad de Las Tunas decidió reestructurar su organización docente para el próximo período.
La doctora en Ciencias Yoenia Virgen Barbán Sarduy, rectora de la casa de altos estudios anunció que los procesos de formación migrarán hacia la semipresencialidad, apoyándose en la infraestructura de los centros universitarios municipales.
Barbán Sarduy explicó que esta medida responde a un análisis profundo de la realidad cubana. "La Universidad de las Tunas en la organización docente para este período, teniendo en cuenta las condiciones económicas, sociales, concretas por las que atraviesa el país, tomamos la decisión de llevar los procesos de formación hacia la semipresencialidad".
Uno de los pilares fundamentales para la implementación de esta modalidad es la red de centros universitarios municipales (CUM). La rectora destacó que estas sedes se convierten en el espacio vital para los nuevos ingresos.
"En los CUM de cada municipio se desarrolló la matrícula y es el lugar donde los estudiantes de primer año recibirán en esta próxima etapa los cursos introductorios de las diferentes asignaturas que necesitan para su formación en el primer año", detalló.
Esta estrategia permite que los estudiantes recién incorporados no tengan que trasladarse necesariamente a la sede central en la capital provincial, facilitando su acceso a la Educación Superior desde sus territorios de origen y reduciendo costos de traslado y alojamiento.
Para los estudiantes de años superiores, la estrategia difiere. La rectora explicó que los alumnos continuantes ya se encuentran insertados en el sector laboral, lo que permite un aprendizaje basado en la práctica.
"En el caso de los estudiantes continuantes, están incorporadas entidades laborales de base y unidades docentes, donde se sigue fortaleciendo su formación desde la práctica y siguen recibiendo determinados índices de docencia a partir de las diferentes vías que hemos podido implementar", concluyó.
Con esta reorganización, la Universidad de Las Tunas busca garantizar la continuidad del curso escolar, manteniendo la calidad educativa y adaptándose a las limitaciones materiales y energéticas del entorno, fortaleciendo el vínculo entre la academia, el territorio y el mundo laboral.