
Las Tunas.- La refinería Hermanos Díaz, ubicada en Santiago de Cuba, procesó con éxito crudo 100 por ciento nacional, informó este lunes el canal Caribe. La operación, dijo, está siendo ejecutada con urgencia por la Unión Cuba Petróleo y permitió obtener nafta solvente, aerodiesel y fueloil, derivados esenciales para sostener la extracción de petróleo en los yacimientos de Varadero y alimentar las termoeléctricas del oriente del país.
Irenaldo Pérez Cardoso, director adjunto de Cupet, explicó al canal Caribe que el origen del proyecto es “la fuente para generar la nafta solvente reductora de viscosidad que hoy se necesita para poder inyectar en los pozos, en los yacimientos de Varadero; tenemos que producirla y no tenemos crudo importado”. La imposibilidad de acceder a suministros externos, en un contexto de recrudecimiento del bloqueo estadounidense, obligó a buscar soluciones tecnológicas inmediatas.
UN PROBLEMA TÉCNICO DE LARGA DATA
El crudo cubano, pesado y con alto contenido de azufre, ha representado un desafío histórico para las refinerías de la Isla, diseñadas para procesar petróleos más ligeros. Especialistas del Centro de Investigaciones del Petróleo y del Sistema de Refinación de Cupet revisaron experiencias previas para adaptar la planta santiaguera.
Pérez Cardoso detalló que “desde el 2010 existen experiencias en el país en la refinación del crudo cubano que se han llevado a la refinería de Cabaiguán, en el centro del país. Nos fuimos a Santiago de Cuba para una refinería de mayor capacidad. Ya en el día de ayer completamos la segunda corrida de pruebas que procesaron alrededor de unas 20 mil toneladas”.
Los técnicos realizaron modificaciones tecnológicas en la refinería Hermanos Díaz. El crudo seleccionado para esta etapa inicial proviene de occidente, donde el petróleo fluye mejor y tiene menor viscosidad. Esta característica facilita su transporte sin necesidad inmediata del solvente que justamente se busca producir.
DERIVADOS CON DESTINO ESTRATÉGICO
La refinación de este crudo persigue un objetivo prioritario: garantizar la nafta solvente reductora de viscosidad. Sin ese compuesto, la inyección en los pozos de Varadero se dificulta, lo que comprometería la producción diaria de petróleo nacional. “Es la que nos garantiza a nosotros el día a día producir el petróleo para poder llevarlo a las termoeléctricas para la generación térmica”, subrayó Pérez Cardoso.
El proceso genera además otros productos. El directivo de Cupet enumeró: “Se obtienen un grupo de productos terminados, hay un corte de aerodiesel que se utiliza también para el proceso de refinación y además un corte de fueloil; o un fondo atmosférico que ahora mismo nosotros lo estamos evaluando tanto en la industria del níquel como en las propias termoeléctricas allí mismo en la provincia de Santiago de Cuba”.
Las evaluaciones de estos combustibles en la industria del níquel y en las centrales termoeléctricas orientales se mantienen en curso. “Hasta ahora los resultados, a pesar de que es una fase primaria, son bastante alentadores”, afirmó Pérez Cardoso.
INVESTIGACIÓN PARA ELIMINAR EL SOLVENTE IMPORTADO
Otra línea de trabajo se enfoca en un proceso denominado termoconversión. De prosperar, eliminaría por completo la necesidad de nafta solvente reductora de viscosidad en la extracción del crudo nacional. Pérez Cardoso precisó que esta tecnología “todavía está en una fase de prueba, en una fase de escala piloto en la refinería Hermanos Díaz de Santiago de Cuba”.
La Unión Cuba Petróleo estudia, además, los distintos tipos de crudo que se extraen en los yacimientos nacionales. La idea es incorporar al proyecto aquellas variedades que, por sus características, resulten más aptas para la refinación.
Estas son noticias sumamente alentadoras porque significan un alivio innegable ante la situación crítica en la que el bloqueo energético estadounidense ha colocado la disponibilidad de combustibles en el país.
Sin embargo, de acuerdo con los datos más recientes del Anuario Estadístico de la Agencia Internacional de la Energía, el consumo de hidrocarburos de Cuba se ubicaba al cierre del 2023 en unos 68 mil barriles diarios. Durante el período de mayor suministro, década del 2000 y principios del 2010, Venezuela, bajo los acuerdos de Petrocaribe, suministró más de 100 mil barriles de hidrocarburos diarios a la Isla. En 2023, la producción nacional de hidrocarburos rondó los 34 mil barriles diarios, de los cuales unos 21 mil correspondieron a petróleo crudo y el resto a gas natural asociado. Esta producción propia cubre menos del 35 por ciento de las necesidades totales.
Reportes oficiales indicaron que recién en 2025 la nación pudo honrar sus propios planes anuales de extracción, incumplidos en calendarios anteriores. Consecuentemente, incluso en el escenario de una estabilización de estos procesos de refinación, el Archipiélago continuaría necesitando volúmenes considerables de hidrocarburos para asegurar su sistema de generación distribuida de electricidad y el transporte.