Imprimir
Visto: 101

Ctro TV Radio Radiocuba LasTunas 0020

Las Tunas.- No es un problema técnico ni una avería imprevista. La señal de televisión que se apaga en los hogares de esta provincia del oriente cubano tiene un origen preciso: el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de Estados Unidos, recrudecido desde enero pasado con nuevas medidas que estrangulan la entrada de combustible al país.

La División Provincial Radiocuba en Las Tunas confirmó que la falta de diésel para los grupos electrógenos, consecuencia directa de la persecución financiera contra las operaciones energéticas de Cuba, obligó a suspender la mayoría de los servicios del Centro de Televisión provincial. La escasa disponibilidad de combustible, obtenido a pesar de las trabas y los sobrecostos impuestos por las medidas de asedio, apenas alcanza para mantener un transmisor.

La decisión técnica, detallada en un comunicado de días recientes firmado por el jefe en la provincia, Luis Leonardo Sierra Santiesteban, concentra los recursos en el canal 23 de la televisión digital terrestre en su variante estándar. Allí se garantizarán, con limitaciones, los espacios del Sistema Informativo y las transmisiones deportivas de mayor audiencia: la Liga Élite de Béisbol y el Mundial de Fútbol.

La estrategia de supervivencia técnica es mínima, pero precisa. El grupo electrógeno se está usando exclusivamente para el transmisor del canal 23 durante las transmisiones del Sistema Informativo, los partidos de la Liga Élite de Béisbol, el Mundial de Fútbol y la señal de Radio Victoria. En el horario de la madrugada, el servicio se apaga por completo: desde las 12:00 de la noche hasta las 6:30 de la mañana.

Explican los especialistas de Radiocuba que el canal 23 digital está en el aire ya hace un tiempo prudencial. Para sintonizarlo, precisan, los poseedores de una caja decodificadora o un televisor híbrido deben ir al Menú de estos dispositivos, seleccionar Búsqueda de canales y hacer el escaneo del espectro. De esa forma, el dispositivo incorporará la frecuencia si no la tuviera registrada. Es importante, añadieron, orientar debidamente la antena hacia el Centro de Transmisiones, ubicado en una colina al sur de la ciudad de Las Tunas.

Cuando la energía fluye por el Sistema Electroenergético Nacional, la situación cambia radicalmente. En esos momentos trabajan todos los transmisores de la televisión analógica -los canales 11, 13 y 17- y el resto de las emisoras: Radio Taíno, Radio Rebelde, Radio Musical Nacional, Radio Enciclopedia y Radio Reloj. Pero esos lapsos están siendo cortos a tono con la tensa situación energética del país.

La medida, forzada por el cerco energético estadounidense, desnuda una fractura tecnológica que el bloqueo también ha profundizado. Al priorizar la señal digital, una cantidad importante de hogares tuneros quedan fuera de la cobertura, sobre todo en los municipios costeros y las zonas rurales.

Pero la televisión digital terrestre en Cuba dista de ser universal. En Las Tunas, la cobertura del canal 23 se concentra en la capital provincial y en las cabeceras municipales más pobladas.

Acceder a la televisión digital terrestre requiere una caja decodificadora o un televisor híbrido con sintonizador DTMB incorporado. Ambos dispositivos escasean hoy en el mercado minorista y sus precios, inflados por los obstáculos al comercio exterior cubano, resultan prohibitivos para buena parte de la población. A ello se suma la necesidad de una antena UHF exterior, preferiblemente amplificada. En esas condiciones la señal digital se vuelve inaccesible.

Está clara la naturaleza del daño: no se trata de una ineficiencia administrativa ni de una falta de planificación. Es el resultado palpable de una política de asfixia económica que, desde enero, aprieta aún más las tuercas sobre el suministro energético de nuestro país, y que hoy, también, deja a miles de tuneros sin acceder como quisieran a las señales de la radio y la televisión.