Ramala.- La Cancillería palestina acusó hoy a Israel de cometer genocidio en la Franja de Gaza mediante la creación de condiciones de vida catastróficas, ataques, hambruna y desplazamiento forzados generalizados.
Esas acciones no son incidentes aislados, “forman parte de la maquinaria ilegal de la ocupación israelí y de su sistema basado en la subyugación, la represión y la negación del derecho del pueblo palestino a la autodeterminación”, afirmó en un comunicado.
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados acogió con satisfacción un reciente informe emitido por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación en Palestina, incluida Jerusalén Este.
La cartera señaló que ese documento detalla de manera integral, jurídica y profesional, el alcance de los crímenes y las graves violaciones cometidas contra el pueblo palestino.
El Ministerio resaltó las conclusiones del informe sobre la existencia de serios indicios de crímenes de guerra y contra la humanidad.
Al respecto, denunció “las continuas agresiones contra civiles sin discriminación, la destrucción generalizada de viviendas, el desplazamiento forzado y los ataques a hospitales, escuelas e instalaciones”.
Estos crímenes reflejan la naturaleza estructural del sistema de ocupación y su insistencia mantener tales violaciones pese a la presión internacional y las resoluciones pertinentes de la ONU, subrayó.
La Cancillería criticó “el desprecio de las autoridades de ocupación israelíes por estas medidas” y su continua comisión de crímenes, lo cuales, estimó, representan un desafío flagrante al sistema jurídico internacional.
Las constantes detenciones arbitrarias, la tortura, la expansión acelerada de los asentamientos, la confiscación de tierras, la demolición de viviendas y estructuras, la promulgación de leyes y medidas racistas, la destrucción de campos de refugiados, el desplazamiento forzado y la creciente violencia de los colonos son una extensión directa del sistema de ocupación israelí, recalcó.

