Washington.- El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, abandonó Islamabad sin lograr el propósito de un acuerdo de paz con Irán, que mantiene hoy el futuro de la guerra en una incógnita.
Tras unas 21 horas de discusiones en la capital de Pakistán, la República Islámica no cedió a las exigencias de Estados Unidos dejando las conversaciones en punto muerto.
"La mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo. Y creo que eso es una mala noticia para Irán mucho más de lo que lo es para Estados Unidos. Así que volvemos a Estados Unidos sin haber llegado a un acuerdo", afirmó Vance a los periodistas.
Según el vicepresidente estadounidense, quien encabezó delegación estadounidense a las pláticas, dejaron muy claro "cuáles son nuestras líneas rojas, en qué cosas estamos dispuestos a acomodarlos y en qué cosas no".
"Y lo hemos dejado tan claro como hemos podido, y ellos han elegido no aceptar nuestros términos", agregó el número dos de la Casa Blanca al señalar a preguntas de los reporteros sobre el desarrollo de la reunión y qué puntos habría rechazado Irán, que no entraría en detalles porque no quería "negociar en público".
El presidente Donald Trump indicó a la prensa que Estados Unidos no quiere que Irán se haga de un arma nuclear.
Justo días antes del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán el pasado 28 de febrero, se realizaban negociaciones en Ginebra que, como se expresó en su momento, estarían casi al lograr un acuerdo y uno de los puntos era ese; sin embargo, comenzó la guerra.
"El hecho simple es que necesitamos ver un compromiso afirmativo de que no buscarán un arma nuclear y que no buscarán las herramientas que les permitirían lograr rápidamente un arma nuclear", acotó Vance.
Por otra parte, indicó que hablaron de otros asuntos, incluidos los activos iraníes congelados y "de un número de cuestiones más allá de eso. Y, por supuesto, esas cosas surgieron", pero recalcó que no se llegó a un punto en el que Irán aceptara los términos estadounidenses.
Mientras, Irán reveló detalles de las conversaciones a través del portavoz de su Cancillería, Esmail Baghaei. Detalló que durante las negociaciones se discutieron diversos aspectos cruciales como el estrecho de Ormuz, la cuestión nuclear, las reparaciones de guerra, el levantamiento de las sanciones y el definitivo fin de la guerra contra Irán y la región.
Previamente, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que su país acudía de buena fe a las negociaciones con Estados Unidos, aunque subrayó su desconfianza hacia Washington.
A su arribo a Islamabad, Ghalibaf, jefe de la comitiva de Teherán, declaró que la experiencia anterior en el diálogo con Estados Unidos lo han seguido la falta de cumplimiento de sus compromisos.
“Lamentablemente, nuestra experiencia negociando con los estadounidenses siempre se ha caracterizado por el fracaso y el incumplimiento de promesas”, advirtió.
El exnegociador del Departamento de Estado para Medio Oriente Aaron David Miller sostuvo que los iraníes “tienen más cartas que los estadounidenses” tras esas más de 21 horas de conversaciones. “Claramente no tienen prisa por hacer concesiones”, apuntó a CNN.

