
La investigación identificó a 47 adultos ligados a la institución como presuntos responsables, entre ellos profesores, personal administrativo, miembros de la junta directiva y otras personas con acceso al campus.
Decenas de años de abusos sexuales contra estudiantes del Centro Interlochen de Artes, una escuela de arte y campamento en el estado de Michigan (EE. UU.), vinculada al depredador sexual convicto Jeffrey Epstein, han salido a la luz después de que una investigación interna documentara denuncias de exalumnos contra profesores y el personal de la institución, reporta The New York Times.
El informe de la investigación, encargada por el propio centro, fue publicado el martes tras casi dos años de entrevistas. El texto recoge que al menos 70 exestudiantes aseguraron haber sido víctimas de conductas inapropiadas que van desde el acoso sexual y el coqueteo hasta las relaciones íntimas. En su gran mayoría los casos ocurrieron hace décadas. También se identificó a 47 adultos vinculados a la escuela como presuntos responsables, entre ellos profesores, personal administrativo, miembros de la junta directiva y otras personas con acceso al campus.
Ante estas revelaciones, los máximos responsables de Interlochen emitieron una carta abierta en la que pidieron disculpas a la comunidad educativa. Asimismo, el centro ha asegurado que ninguna de las 47 personas presuntamente implicadas sigue actualmente vinculada a la institución y que ha remitido sus nombres a la Fiscalía y a la Oficina del Sheriff del condado de Grand Traverse para que determinen la viabilidad de emprender acciones legales.
VÍNCULOS CON EPSTEIN
Según el reporte, la conexión de Epstein con Interlochen comenzó en 1967, cuando asistió al campamento de verano de la escuela como un adolescente que tocaba el fagot. Posteriormente, regresó como un importante donante, contribuyendo con más de 400 mil dólares a la institución.
Durante sus visitas al campus, el financiero conoció a algunas de sus primeras víctimas. El informe recoge el testimonio de al menos dos exalumnas que relataron episodios de abuso, como tocamientos no consentidos y viajes pagados a su casa en Nueva York. Una de ellas contó que el delincuente sexual la invitó a su residencia, le pidió un masaje y posiblemente que se quitara la parte superior de la ropa. Mientras tanto, la madre de otra exestudiante llegó a llamar a la escuela para advertir que Epstein estaba "abusando de sus alumnos", pero que nadie en Interlochen tomó cartas en el asunto.

