
Las Tunas.- Como en los tiempos de las luchas contra el colonialismo español, este Primero de Mayo miles de tuneros volverán a la loma de Peralejo, donde se yerguen como símbolos de rebeldía y de victoria la figura del mayor general Vicente García González y la Plaza que lo inmortaliza en el imaginario simbólico de sus coterráneos.
Desfilarán desde temprano con la estirpe del ejército mambí y emplazarán armas que dispararán metrallas de verdades contra el afán hegemónico del imperialismo y sus intenciones declaradas de rendir al pueblo y derrumbar las bases que sostienen la Revolución socialista.
Los trabajadores y el pueblo en general alzarán sus voces para denunciar y exigir el levantamiento del bloqueo genocida de los Estados Unidos y el cerco a las importaciones de combustibles, obstáculos fundamentales que limitan el alcance y la materialización hoy de los programas de desarrollo económico y social diseñados por el Gobierno a favor del bienestar popular.
Se trata de marchar unidos con voz y pasos firmes para denunciar las amenazas reales de intervención militar a Cuba, que la nueva Administración norteamericana y su presidente Donald Trump proclaman sin el más mínimo pudor, aunque su materialización constituya un crimen de lesa humanidad y la violación flagrante del derecho internacional y el respeto a la autodeterminación de los pueblos.

La ocasión es propicia, también, para recordarle al imperio y al mundo que somos un pueblo amante de la paz, pero dispuesto a defenderla junto con la soberanía nacional al precio que sea necesario, aunque ello signifique el uso de las armas y el riesgo de la inmolación.
Porque las plazas hoy son otros campos de lucha, el desfile de la Plaza de la Revolución tendrá réplicas en los otros siete municipios de este aguerrido territorio, que rendirán homenaje al invicto Comandante en Jefe Fidel Castro en el año del centenario de su natalicio.

Las marchas serán evidencia de que el legado del Líder Histórico de la Revolución es guía y luz en estos tiempos, y que el pueblo siente su presencia en la vanguardia de las tropas que defienden el derecho de construir sin injerencia extranjera la sociedad socialista próspera y sostenible a la que aspira la inmensa mayoría de los cubanos.
Esta celebración será otra demostración contundente de unidad, de patriotismo y de compromiso de todos los tuneros con la Revolución y el Partido de la nación cubana, heredero del pensamiento y la obra de Fidel, y de su confianza ilimitada en la clase trabajadora y en la victoria final.


