
Las Tunas.- Después de casi tres meses sin operar de manera constante, el emplazamiento de motores diésel ubicado en la circunvalación Norte de esta ciudad se incorporó la tarde-noche de este viernes a la entrega de energía al Sistema Electroenergético Nacional. Los 10 motores comenzaron a aportar unos 16,16 megavatios (MW) gracias al combustible donado por la Federación de Rusia a Cuba. Ese gesto solidario sirve para mitigar los efectos de la cruel política del Gobierno de Los Estados Unidos, empeñado en asfixiar económicamente a la Isla.
Esa cifra, aunque distante de la potencia instalada en el territorio, representa, sin dudas, un considerable aporte en el horario pico. Después de casi tres meses, por esta hora del día no se sobrepasaba el máximo apagable de la provincia.
Como es conocido, desde finales de enero pasado, tras el recrudecimiento del cerco petrolero impuesto por Washington, la red de generación distribuida no había podido entregar energía de forma estable. Ese sistema es responsable de más del 40 por ciento de la electricidad que demanda el país. Solo había funcionado durante los llamados disparos del sistema, cuando se crean microislas para la recuperación gradual.
En el caso particular de Las Tunas, pese a los años de explotación de sus equipos y a la carencia de piezas de repuesto, la capacidad instalada tanto en los emplazamientos de diésel como de fueloil supera los 30 MW. Esa cifra representa aproximadamente la tercera parte de la demanda del territorio.
El pasado 31 de marzo llegaron a Cuba 100 mil toneladas de petróleo curdo a bordo del buque Anatoly Kolodkin que, tal cual anticiparon las autoridades de Cubapetróleo, tras su refinación unos de los destinos sería la producción de fueloil y diésel para los grupos de generación eléctrica distribuida.
El combustible donado por Rusia resulta, sin dudas, un considerable alivio. Su incidencia es fundamental sobre todo para los municipios que no son cabeceras provinciales, donde los pobladores han sufrido hasta 20 horas de apagón en los últimos tiempos. Aunque la mejoría sea por un período determinado, cada megavatio cuenta en la dura batalla diaria por mantener el servicio eléctrico.

