
Las Tunas.- Lo que antes era solo un desecho industrial, hoy se ha convertido en un recurso codiciado por la población de nuestra provincia para la construcción. Las escorias generadas por la Empresa de Aceros Inoxidables (Acinox Las Tunas) protagonizaron el taller del Programa de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático, un espacio donde la ciencia y la gestión de residuos demostraron su impacto positivo en el entorno y la economía local.
El evento, celebrado en las instalaciones de esta industria tunera, tuvo como propósito central presentar los avances del proyecto de investigación vinculado a estos residuos que, lejos de ser un problema ambiental, las escorias se han posicionado como una materia prima valiosa para la elaboración de materiales de construcción.
Durante el encuentro, los especialistas explicaron que a partir de las escorias se han logrado desarrollar ocho tipos de morteros, destinados principalmente a servicios comunales y otras obras constructivas en la provincia.
Gracias a dicha innovación, la empresa ha podido generar ingresos por la venta de estos productos, cerrando así un ciclo virtuoso que reduce impactos ambientales y aporta beneficios tangibles a la población.
Para dar respuesta al macroprograma de recursos naturales y medio ambiente, la empresa creó una estrategia ambiental que involucra a todos los ministerios e incluye la preparación jurídica, informó Victoria Serrano Pérez, analista de Acinox Las Tunas.
Entre las experiencias y resultados, mencionó la gestión del riesgo climático con medidas de adaptación, inversiones, aplicación de energías renovables, revisión del consumo, respuestas a desastres y simulacros ante eventos meteorológicos extremos. El cambio climático fue uno de los ejes del taller, junto a la Tarea Vida, el uso de las escorias y las energías renovables.
El director del Centro Provincial de Meteorología, Alexey Moreno, advirtió que el cambio climático influye de manera directa incluso en sectores como la ganadería y la producción avícola. "Debemos trabajar sobre la base de qué se puede hacer. Buscar opciones, alternativas que ayuden a mejorar la calidad de vida".
Pero el trabajo no se detiene. Investigadores de la Universidad de Las Tunas se sumaron a la iniciativa con el objetivo de lograr un producto de mejor calidad, teniendo en cuenta su composición y durabilidad.
Ángel Eduardo Espinosa Borges, investigador de esa casa de altos estudios, subrayó la importancia de las escorias, diferenciadas en blanca y negra, así como sus componentes y distribución.
"En el caso de las escorias no solo es preocuparse por tener un producto final, sino también estar pendientes de los resultados investigativos desde un laboratorio. Llevar a cabo la inversión que se necesita", puntualizó.
Con estos pasos, Las Tunas demuestra que la gestión de residuos, la investigación aplicada y la colaboración institucional pueden convertirse en motores de un desarrollo sostenible, con beneficios concretos para la población y el medio ambiente.

