toxicologia las tunasLas Tunas.- Sustituir una droga por otra ha sido, durante años, el mayor peligro oculto en el tratamiento de adicciones. Pero en Las Tunas, un equipo de Toxicología decidió cambiar las reglas del juego. Sin psicofármacos de por medio, con agujas, respiración y movimiento, la Medicina Natural y Tradicional (MNT) se convierte en la nueva esperanza para quienes buscan liberarse de las cadenas del consumo.

Durante el segundo semestre del 2024, la provincia vivió un pico de consultas tanto por intoxicaciones agudas como por pacientes adictos a los cannabinoides y a otros tipos de drogas. En medio de esa realidad, algo comenzó a cambiar en la consulta de Toxicología del Hospital General Docente Doctor Ernesto Guevara de la Serna.

EL PELIGRO DE CURAR UNA ADICCIÓN CON OTRA

El doctor Alejandro Mestre Barroso, especialista en Primer Grado en Toxicología, lo resume con la contundencia de quien ha visto los frutos de un camino inédito: “El uso de la MNT en pacientes que se encuentran en proceso de deshabituación es tal vez uno de los resultados más importantes del primer año de mi investigación.

“Ese tratamiento continuo a cada uno de los pacientes con la terapia de MNT no se hace en ninguna parte del país. Es uno de los principales aportes del proyecto Estrategia de Intervención para el Enfrentamiento y Control de las Drogas de Abuso en Las Tunas y de mi tesis doctoral”.

Este proyecto pionero reúne a cinco entidades —el Hospital Psiquiátrico Provincial, la Universidad de Ciencias Médicas y el policlínico Gustavo Aldereguía, entre otras— con el objetivo no solo de curar, sino también de prevenir desde la ciencia y la participación comunitaria.

El punto de partida fue una observación crucial: el paciente adicto, por sus características neurofisiológicas, tiene una predisposición mayor a volverse dependiente de otras sustancias, incluidos los medicamentos. “Tú sustituyes una droga por otra —explica el doctor— con el objetivo de disminuir los cuadros de ansiedad, abstinencia o trastornos del sueño. Pero al final él se vuelve adicto a ese psicofármaco para no estar ansioso, para dormir bien. Siente que sin él no puede aguantar, y por tanto recae”.

La doctora Oletta Ramos Rodríguez, residente de primer año en MNT que investiga precisamente el uso de esta especialidad en pacientes adictos, profundiza en el problema: “Por tratamiento tradicional, el paciente de adicciones lo que tiene en su espectro es una sobrecarga de psicofármacos que actúan sobre los mismos receptores que las drogas. En muchas ocasiones se corre el riesgo de que desplazas una adicción para otra”. Y ocurrió: “Llegó un momento en que el paciente refería: 'no, si no es con la amitriptilina o con la benzodiazepina yo no puedo dormir o no estoy tranquilo'”.

AGUJAS QUE CALMAN DONDE LOS FÁRMACOS ATAN

Para romper ese ciclo, Mestre Barroso optó por una vía diferente: evitar al máximo el uso de benzodiazepinas o antidepresivos tricíclicos. La alternativa fue la acupuntura y la auriculopuntura, técnicas poco invasivas que buscan relajar y disminuir los niveles de estrés y ansiedad durante la fase aguda de desintoxicación.

La doctora Ramos detalla el protocolo: “Nosotros aquí con esta terapia estamos tratando de disminuir, o por lo menos ayudar a estos pacientes a que disminuyan poco a poco esos síntomas y puedan rebasar esta etapa tan difícil”. La acupuntura utiliza agujas en puntos específicos: “vaso gobernador 20, en el centro de la cabeza; intestino grueso 4; corazón 7 y pericardio 6. Son puntos principalmente sedativos, para disminuir la ira, la ansiedad, los dolores de cabeza y el insomnio”. Los pacientes, cuenta, “han salido de aquí con sueños más relajados y han podido dormir mejor”. La auriculoterapia se aplica de forma alterna: “se coloca hoy y a la semana se cambia de oreja, son puntos shenmen, hígado y ansiolíticos”.

El camino no fue lineal. Los primeros dos pacientes tratados mostraron resultados divergentes: uno no recayó, el otro sí. El análisis posterior reveló un error de procesamiento: el momento de aplicar la terapia era inadecuado. “Eso nos hizo replantearnos en qué momento el paciente debe pasar a utilizar acupuntura”, reconoce el doctor Mestre. A partir de esa experiencia, se incorporó una caracterización psicológica y psiquiátrica más rigurosa para determinar el instante óptimo de la intervención.

Hoy el protocolo es más fino: los pacientes llegan a la consulta de MNT después de entre siete y 15 días en desintoxicación, una vez realizado el screening de su funcionamiento renal, hepático, pulmonar y cardiovascular. La primera semana se aplican siete sesiones, luego un descanso y se repite durante 10 semanas más.

La doctora Ramos reporta que han recibido 19 pacientes: 17 accedieron a la MNT y 12 han terminado la consulta. “Hemos logrado una mejor adherencia en el cuadro de abstinencia”, afirma. Y el impacto se siente en las estadísticas: “Cuando estamos en pico de adicciones, tres pacientes acuden a ella por día”. Los números actuales son contundentes: más del 90 por ciento refiere disminución de la ansiedad y el estrés, y más del 95 por ciento asegura haber reducido el consumo de cigarro. Lo que comenzó como una estrategia para la deshabituación tabática se amplió con acupuntura sistémica, y se ha aplicado incluso en mujeres embarazadas, con las debidas precauciones por puntos que podrían ser abortivos.

MOVIMIENTO, NEUROPLASTICIDAD Y EL FUTURO DE LA DESHABITUACIÓN

Pero el desafío no termina con la desintoxicación. A los tres meses aparece un fantasma recurrente: el síndrome desmotivacional. “El paciente no le encuentra razón de vida a su esfuerzo. Ese estado puede provocar recaídas o incluso aumentar la ideación suicida”, advierte el especialista. Para enfrentarlo, se ha sumado un nuevo componente: la neuroplasticidad.

En colaboración con profesores de Fisiatría, los pacientes realizan ejercicio físico como parte del tratamiento. “Es la única provincia y la única consulta de deshabituación que al menos yo tenga información en este país que está haciendo ese tipo de tratamiento”, subraya el doctor Mestre. Más allá de la prevención, se constatan resultados en la creación de tratamientos conjuntos ante los períodos de abstinencia y los síndromes desmotivacionales.

El doctor Mestre no oculta su convicción. “No se trata solo de una propuesta terapéutica con muy pocas reacciones adversas, sino de una que además está mostrando excelentes resultados en su aplicación”. A su juicio, aunque pudiera haber especialistas que hayan indicado MNT de forma puntual, ninguna otra consulta en el país incluye este enfoque en el cien por ciento de sus casos, como parte de un protocolo estructurado. “Esa investigación, y sobre todo esos resultados preliminares, son de las cosas más importantes que he logrado hasta el momento”, confiesa.

El próximo paso del proyecto territorial es profundizar en los mecanismos neurofisiológicos involucrados y sistematizar los criterios de derivación según el perfil psicológico y psiquiátrico de cada paciente. Mientras tanto, en esa consulta de Toxicología, decenas de pacientes están demostrando que es posible deshabituarse de una droga sin caer en los brazos de otra. Con agujas, respiración y movimiento, la medicina natural se abre camino como una esperanza real y novedosa en el complejo mundo de las adicciones.

El galeno lo ha visto con sus propios ojos: cuando un paciente logra romper ese ciclo, no solo se libera de la sustancia, sino que recupera algo que parecía perdido para siempre: la capacidad de imaginar una vida distinta. Y en eso, quizás, reside el verdadero milagro de estas agujas que salvan.

 

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