Las Tunas.- La Semana Mundial de la Lactancia Materna deviene en Las Tunas compromiso con la vida. Hasta el día 7 de agosto, los profesionales de la Salud estarán en las calles, consultorios y hogares maternos para defender el derecho de cada bebé a recibir el alimento más completo y seguro que existe: la leche de su madre.
La leche materna es un fluido vivo que se adapta a las necesidades del bebé en cada momento del día. Cambia su composición durante la toma, desde la primera leche rica en agua hasta la más grasa y saciante al final, y también varía según la edad del niño.
Protección inmediata y a futuro
Los anticuerpos presentes en la leche materna, especialmente la inmunoglobulina A, recubren el intestino del bebé y lo blindan contra bacterias y virus. Por eso, los niños amamantados tienen menos episodios de diarrea, otitis, neumonía y otras infecciones comunes en la infancia.
Pero el beneficio trasciende lo inmediato. La lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses reduce el riesgo de padecer enfermedades crónicas en la adultez. Varios estudios demuestran que estos niños presentan menor incidencia de hipertensión, colesterol elevado, diabetes tipo 2 y obesidad en etapas posteriores de la vida.
Un cerebro mejor nutrido
La leche materna contiene ácidos grasos esenciales como el DHA, que son fundamentales para el desarrollo del sistema nervioso central. Investigaciones recientes asocian la lactancia prolongada con un mayor coeficiente intelectual, mejor desempeño escolar y habilidades cognitivas superiores durante la niñez y adolescencia.
Además, el contacto piel con piel durante la lactancia estimula la liberación de oxitocina, la hormona del amor. Este vínculo fortalece el apego seguro, reduce los niveles de estrés del bebé y sienta las bases para una vida emocional saludable.
Beneficios que también salvan a la madre
Amamantar no es solo dar, también es recibir. Para la madre, la lactancia acelera la contracción uterina y reduce el sangrado posparto. A largo plazo, disminuye hasta en un 30 por ciento el riesgo de cáncer de mama y ovario, y protege contra la osteoporosis y la depresión posparto.
Cada toma libera hormonas que generan bienestar y calma. Esto ayuda a la madre a recuperarse física y emocionalmente del parto, y a establecer una conexión profunda con su hijo desde los primeros minutos de vida.
Apoyo familiar y comunitario, una responsabilidad compartida
La Semana Mundial, instaurada por la OMS y Unicef desde 1992, recuerda que amamantar no es solo un asunto de madre e hijo. Es una responsabilidad de toda la familia, de los vecinos, de los centros de trabajo y de las políticas públicas. Un padre que apoya, una abuela que aconseja sin imponer, un lugar que garantice tiempo y privacidad para extraer leche: todo suma.
En Las Tunas, los equipos de Enfermería están llevando esta información a las comunidades. No se trata solo de decir "la leche materna es buena", sino de explicar por qué, cómo y cuándo. Y, sobre todo, de acompañar a cada madre en este camino con respeto, conocimiento y calidez.
La provincia reafirma así su compromiso con la salud materno-infantil, convencida de que cada gota de leche es una inversión en el futuro. Porque amamantar es, en esencia, construir una sociedad más sana desde la cuna.

