
Brasilia.- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, vetó hoy integralmente el proyecto de ley que reduciría las penas de los condenados por el intento de golpe de Estado, entre ellos el exmandatario Jair Bolsonaro.
Durante el acto de conmemoración de los tres años de los actos golpistas contra las sedes capitalinas de los tres poderes, celebrado en el Palacio de Planalto, sede del Poder Ejecutivo, Lula declaró que considera inadmisible una reducción de la pena mediante un “pacto secreto” entre aliados en el Congreso, que analizará los vetos.
La oposición ya anunció que solicitará al titular del Senado, Davi Alcolumbre, que vote sobre los impedimentos al inicio de los trabajos, en febrero.
Dado que Lula no cuenta con mayoría en el Parlamento, los partidarios de Bolsonaro confían en convencer al bloque del Centrão (tendencia centro) para unir fuerzas y anular el veto del fundador del Partido de los Trabajadores.
La propuesta reduce las penas de los implicados en los episodios golpistas del 8 de enero de 2023 y también las del exgobernante.
Condenado a 27 años y tres meses de prisión por liderar ese complot, Bolsonaro vería reducida su pena, según la nueva metodología de cálculo, y podría salir de la cárcel en unos dos años.
En los discursos de este jueves, el evento se convirtió prácticamente en un acto contrario a las directrices de sentencia.
“Los delitos cometidos contra un estado democrático, como los del 8 de enero, son imprescriptibles y no pueden acogerse a indultos, clemencia ni amnistía”, declaró el ministro de Justicia, Ricardo Lewandowski, en la que se espera que sea su última declaración pública al frente de esa cartera.
Sin la presencia de los presidentes de los demás poderes del Estado, la conmemoración terminó este año más centrada en el Gobierno. En un año electoral, se considera que Lula está “aprovechando políticamente” la fecha para reforzar su agenda de gobierno. Todos los ministros asistieron, incluidos tres en ejercicio.
Aunque habló de soberanía, el exdirigente obrero evitó aludir a la situación en Venezuela tras el reciente ataque militar de los Estados Unidos y el secuestro del presidente Nicolás Maduro. En su discurso entrelazó la agenda con el tema de la democracia.
“Lo que hemos demostrado en estos tres años de mandato es que la democracia es el arte de lo imposible. Y es el arte de la competencia, de la coexistencia democrática en la diversidad”, señaló.
El mandatario aprovechó la oportunidad para repasar sus tres años de administración. Destacó los proyectos aprobados por el Congreso y enfatizó indicadores económicos, como la caída de la inflación y el desempleo, en el tono electivo que se espera adoptar en 2026. (PL).

