manos 1

Las Tunas.- El agua corre por el grifo con esa cadencia intermitente que marca los días de octubre en el trópico. Hoy el calendario global recuerda que las palmas humanas cargan con un mapa invisible de microorganismos dispuestos a desafiar la arquitectura de la vida. Lejos de constituir una simple directiva burocrática emanada desde los despachos internacionales, el Día Mundial del Lavado de Manos rescata un gesto primario.

En la rutina de cualquier barrio cubano, abrir la llave (o tomarla de un recipiente) y frotar la piel con jabón equivale a trazar una frontera firme contra la vulnerabilidad biológica.

La medicina preventiva nacional convirtió este hábito cotidiano en un evangelio vivo. Los protocolos sanitarios establecidos por la red de Atención Primaria insisten en un procedimiento riguroso que abarca las palmas, los dorsos, los espacios interdigitales y las muñecas mediante una fricción constante durante al menos 40 segundos. Nadie cumple este ritual por mero formalismo institucional, sino porque se trata de la primera y más económica barrera defensiva frente a agentes patógenos que acechan en las superficies más insospechadas.

Cuando ese eslabón se rompe, el cuerpo paga el costo con creces. Las enfermedades diarreicas agudas, las infecciones respiratorias, el parasitismo intestinal y brotes de hepatitis A encuentran en la superficie cutánea desatendida el vehículo perfecto para colonizar el organismo. Como bien advertía la mirada punzante de Virgilio Piñera al descifrar las tensiones de la cotidianidad insular, la realidad suele cobrarse caro cada pequeño descuido, y la higiene comunitaria no tolera distracciones cuando la salud colectiva pende de un hilo.

Sostener esta práctica en tiempos de estrecheces materiales exige tanto ingenio como lucidez ciudadana. La escasez de suministros no exime de la responsabilidad ineludible de cuidarnos las manos y el futuro. Al final de la jornada, la salud pública de un país se decide en ese instante breve en que el agua se lleva el polvo de la calle y devuelve la limpieza a la vida cotidiana.

Escribir un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Código de seguridad
Refescar