
Las Tunas.- Toda la mística de la poesía pareció confluir recientemente en el hogar de Zoila Nieves Molina Pupo, coordinadora en la provincia de la tertulia Tecla del duende, con la visita hasta allí del trayecto Leer en casa.
La iniciativa, creada por la argentina Romina Funes y la colombiana Yirama Castaña, con la escritora y promotora cultural Lely Carrasco como aliada en Cuba, lleva la magia de los versos hacia espacios domésticos dentro de Cuba y fuera de ella. En el Balcón del Oriente Cubano, la vivienda de Nieves se convirtió en la casita número 42 en acoger el trayecto.
Un poema de Fredy Chikangana, en voz de Lely Carrasco, dio inicio a la actividad, en la que participaron Lourdes Salgado, Iris Cruz, Acirys Espinosa, Dayislenis Velázquez, Argel Fernández Granado, Yuslenis Molina, Osmel Valdés, Mailín Valdés y otros. Como el nombre en lengua indígena de Chikangana: Wiñay Mallki, que significa “raíz que permanece en el tiempo”, la poesía de estos y otros autores fluyeron en el espacio, en hermosa complicidad, demostrando la perpetuidad de esa expresión artística.

No en balde Carrasco expresó: “El trayecto tiene una estética de telar, porque casa casita es un hilo que se va conectando (...). Permite que cada casa abra otra casa. Aquí se siente el fuego de la poesía y los libros están ahí, cerquita, porque son nuestros aliados”.
Durante la visita del trayecto a Las Tunas los presentes leyeron obras de su autoría y también de otros colegas como Adalberto Hechavarría y Jorge García Prieto (Poe Cid). Además, contaron anécdotas, vivencias y reflexiones cargadas de espiritualidad y hermanamiento.
Desde la distancia geográfica, el periodista y escritor Jesús Arencibia compartió unas glosas suyas dedicadas a Jesús Orta Ruiz (Indio Naborí). Los participantes también se regalaron libros y expresaron la voluntad de seguir creando “casitas” que permitan afianzar mucho más el trayecto Leer en casa.


