Según Odalys Marchan, directora provincial de Comercio, se labora para garantizar los recursos indispensables en las unidades, como el cemento y el acero. "El techo se distribuye -dice- por los municipios en dependencia de las entradas y la cantidad de afectados; como el fibro, zinc y teja asfáltica para los derrumbes totales.
"En el caso de las puertas y ventanas ocurre de manera similar, se han vendido según la disponibilidad. Igualmente tenemos otros productos, entre estos la puntilla, las llamadas jotas y los clavos.
El damnificado debe realizar la compra personalmente y presentar los documentos en los que consta la afectación a su vivienda, la ficha técnica, el carné de identidad, el compromiso de pago...
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Previamente se crearon las condiciones para lograr el éxito y la organización de este proceso. "Por mediación de los presidentes de los consejos de defensa se evaluaron los daños y el diagnóstico fue remitido a Vivienda. Los técnicos de la entidad van a esas casas y elaboran una ficha técnica con los daños y la cantidad de materiales necesarios para la restauración", explica.
"Posteriormente la persona se dirige con la ficha a los puestos de dirección y recibe la atención en dependencia de la magnitud de la afectación y la forma de pago. En esas oficinas funcionan diferentes mesas de trabajo: Vivienda, Banco, Comercio, Trabajo y Seguridad Social. Todo el trámite demora unas 72 horas".
El 50 por ciento del costo es asumido por el presupuesto estatal y están dispuestas diferentes formas de pago. Las principales son en efectivo, crédito bancario, subsidio a personas de bajos ingresos o que esté dentro del estudio socioeconómico de la vivienda. También pueden combinarse las bonificaciones (bonificación y efectivo, bonificación y crédito bancario y bonificación, efectivo y crédito bancario).
Quienes vieron muy de cerca el "rostro" del huracán Irma también son testigos de las rachas de solidaridad y el esfuerzo del Estado. Mucho cuesta recuperarse de los desastres naturales, pero sobra voluntad y sobre todo ese espíritu de hermandad que nos une en tiempos difíciles.






















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