mosquito

Bienvenida la lluvia, sentenciamos muchos cuando la sentimos caer hace unas horas, en la ciudad villazulina

Puerto Padre, Las Tunas.- Antecedidas por una Mesa Redonda en la que se vaticinó la proximidad de la primera fase que conduce a la recuperación pos-Covid-19, las precipitaciones en el área del policlínico Romárico Oro, en esta ciudad, se tornan muy peligrosas.

En Puerto Padre, más de 40 días sin reportes de casos de SARS-CoV- 2, pero con alta infestación de Aedes aegypti y enfermos de dengue, hay un panorama epidemiológico preocupante.

En lo que va de junio, se han detectado unas 60 localizaciones de hábitat del mosquito, en casas de familia, principalmente.

Si bien hay estrategias de intervención para el tratamiento de focos mediante radiobatidas y bloqueo de casos en consultorios, manzanas o demarcaciones afectadas, todavía existen fisuras en los mecanismos de integración sectorial que permitan un trabajo de conjunto para eliminar todos los riesgos ambientales, incluidos los que se originan al interior de los hogares y centros laborales.

No hay correspondencia entre el desempeño sanitario de Salud y el papel de la familia, en la eliminación de hospederos del vector. Tapar adecuadamente los recipientes de almacenamiento de agua, y destruir los depósitos artificiales: cascarones de huevo, chapillas, latas, en fin, todo lo que sirva para la reproducción del mosquito, no es tan difícil, ni lleva muchos recursos, solo voluntad y compromiso. Y considero que falta eso.

A juicio de esta reportera, esa es una de las brechas que enfrenta hoy la campaña antivectorial, los moradores de las viviendas dejan el trabajo a los operarios, y estos solo revisan una vez en cada ciclo y no siempre de manera rigurosa.

Mientras entendamos de un lado y del otro que la misión de solucionar es solo de Salud, no se pondrá fin a la infestación elevada; y mientras los enfermos oculten síntomas y no acudan a las unidades asistenciales habrá dengue en Puerto Padre.

Si bien es cierto que no hay en el territorio transmisión local de la enfermedad, existen las condiciones propicias para su aparición.

Evitar que se complique el entorno es encargo de todos. Una actuación responsable asegurará controlar la situación y evitar que en nuestras familias lamentemos muertes por dengue o este deje secuelas en algún miembro. Sintamos el deber de garantizar la salud individual y colectiva.