marti28

La lucidez de José Martí frente a los designios de dominación estadounidenses no fue un gesto coyuntural, sino un pensamiento estructurado, advertencia temprana y ética política.

A 173 años de su nacimiento, su pensamiento antimperialista conserva una vigencia que interpela a todos, cuando el tablero geopolítico mundial está marcado por la injerencia de Washington, sus políticas de máxima presión y los intentos de subordinación contra las naciones del Sur Global.

El más universal de los cubanos comprendió, antes que muchos, la naturaleza expansiva del poder estadounidense emergente: vivió en su sociedad, observó sus virtudes y también sus peligros, y desde esa experiencia escribió con claridad meridiana sobre el riesgo que entrañaba para los pueblos de Nuestra América un imperio en ascenso.

"Viví en el monstruo y le conozco las entrañas", sentenció, no desde el rencor, sino desde el análisis político y moral.

Su antimperialismo se articuló como proyecto de emancipación basado en la soberanía, la dignidad humana y la unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños; para Martí, la independencia de Cuba no era un fin aislado, sino parte de una contención histórica: impedir que Estados Unidos se extendiera por las Antillas y cayera con más fuerza sobre las tierras de América Latina.

Así lo dejó escrito en su carta inconclusa a Manuel Mercado, testamento político de una conciencia que entendió la geopolítica desde la ética. En ese ideario, la libertad no se negocia..., la soberanía no se delega.

El Apóstol de la independencia cubana rechazó toda forma de dominación, viniera del colonialismo europeo o del naciente imperialismo norteamericano, su defensa de los pueblos pequeños frente a las grandes potencias se asentó en el respeto a la autodeterminación y en la convicción de que "patria es humanidad", principio que hoy encarnan las luchas contemporáneas por un orden internacional más justo y equilibrado.

Este siglo XXI confirma la actualidad de las alertas martianas: las políticas de máxima presión -bloqueos económicos, sanciones unilaterales, guerras mediáticas y más reciente el secuestro de un presidente- se han convertido en herramientas contra países que defienden proyectos soberanos.

América Latina, África y Asia enfrentan hoy nuevas formas de dominación que, revestidas de discursos modernos, reproducen viejas lógicas imperiales.

Frente a ese escenario, su pensamiento ofrece claves imprescindibles: la unidad como escudo, la cultura como trinchera y la justicia social como cimiento de la independencia real.

Martí entendió que no bastaba con alcanzar la libertad política si no se conquistaba también la emancipación económica y espiritual, de ahí su énfasis en la educación, el conocimiento propio y en la necesidad de "injertar el mundo en nuestras repúblicas", sin renunciar al tronco autóctono.

Cuba ha asumido ese legado como guía de su política exterior y de su resistencia histórica; en medio de presiones prolongadas y campañas de descrédito, la nación caribeña sostiene una vocación solidaria y un compromiso con las causas del Sur, coherente con la visión martiana de equilibrio del mundo.

No resulta casual que su pensamiento siga siendo referencia para los movimientos que hoy cuestionan la hegemonía y reclaman un multilateralismo efectivo.

José Martí habita el presente como conciencia crítica y desafío permanente, en tiempos de reconfiguración global, cuando se disputan narrativas y se redibujan alianzas, su antimperialismo ético convoca a pensar la política desde la dignidad, la soberanía y la justicia.

Volver al Maestro es, por tanto, un acto de responsabilidad histórica ante un mundo que, una vez más, confirma la vigencia del preclaro pensamiento antimperialista que ha de ser brújula en el siglo XXI.

Escribir un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Código de seguridad
Refescar