
Quito.- Un juez de Ecuador negó el recurso de habeas corpus solicitado a favor del exvicepresidente Jorge Glas, cuya defensa denunció riesgo de muerte en la cárcel de máxima seguridad donde está recluido.
El equipo legal del exvicegobernante pidió que se le aumenten las porciones de comida y se le otorgue atención médica especializada; sin embargo, la justicia consideró que no se han violado sus derechos.
El abogado del exfuncionario argumentó que Glas registra una "pérdida de peso acelerada" y dijo que en la prisión tampoco se le da la asistencia médica especializada.
“Yo me despierto con hambre, paso la tarde con hambre y me acuesto con hambre. Y la muestra de que mi hambre es real son 30 libras menos de peso. Tener a una persona con hambre de manera permanente, perdiendo peso, es una clase de tortura”, afirmó el expolítico, que intervino vía virtual en la audiencia.
Sin embargo, el Ministerio de Salud indicó que el exfuncionario ha recibido 79 atenciones médicas desde que llegó a esa prisión, en noviembre pasado, y también sus medicamentos "de manera ininterrumpida".
Además, el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) declaró que el exvicepresidente tiene “una dieta diferenciada, diseñada específicamente para su condición de salud”.
Finalmente, el magistrado declaró el recurso de habeas corpus como improcedente al no encontrar pruebas suficientes de una vulneración de los derechos a la vida, salud o integridad personal.
La abogada Sonia Vera, integrante del equipo de defensa internacional, advirtió que el político correísta enfrenta un deterioro progresivo de salud y que existe un riesgo grave derivado de su estado nutricional.
“Lo estoy viendo morir”, afirmó en un video publicado en la plataforma X.
Según la defensa, el exvicepresidente requiere tratamiento constante con múltiples medicamentos y presenta un cuadro psiquiátrico complejo, mientras denuncia limitaciones para evaluaciones médicas completas y restricciones en las visitas familiares y el acceso a sus abogados.
El exvicepresidente ya había presentado un hábeas corpus en diciembre de 2025, en el que denunció presuntos malos tratos y afectaciones a su salud, pero el recurso también fue negado.
Glas permanece recluido en la Cárcel del Encuentro, en Santa Elena, desde el 10 de noviembre, tras ser trasladado desde la prisión de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil.
Su defensa informó que cumplió las condenas impuestas en los casos Odebrecht y Sobornos el 2 de octubre de 2025, sin embargo, continúa detenido por el proceso denominado Reconstrucción de Manabí, cuya sentencia escrita de primera instancia fue notificada seis meses después y eso vulneró garantías del debido proceso.
El exvicegobernante, considerado uno de los símbolos de la persecución judicial o lawfare en Ecuador, estuvo en la embajada de México en Quito desde diciembre de 2023 hasta el 5 de abril de 2024.
Ese día, policías entraron violentamente y sin autorización en la legación diplomática y lo aprehendieron pese a contar con asilo del entonces Gobierno de Andrés Manuel López Obrador. (PL)

