
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, afirmó que la cooperación entre Beijing y La Habana es legítima y transparente, y expresó la firme oposición de su país a las sanciones unilaterales ilegales que carecen de fundamento en el derecho internacional y no cuentan con la autorización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Asimismo, rechazó la denominada jurisdicción de largo alcance y las acciones de Washington para interferir y obstaculizar la cooperación entre ambos países. Guo reiteró el apoyo de China a los esfuerzos de Cuba para salvaguardar su soberanía y oponerse a las injerencias externas, y subrayó que China adoptará “todas las medidas necesarias” para proteger los derechos e intereses legítimos de sus empresas.
Las declaraciones se producen después de que el Departamento de Estado anunciara nuevas sanciones contra dos personas y ocho entidades, entre estas las compañías China National Electronic Import and Export Company (CEIEC) y Beijing H&C Technologies.
Las medidas anunciadas se aplican en virtud de la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el pasado 1 de mayo, la cual permite imponer restricciones a personas y organizaciones que, a juicio de Washington, representarían amenazas a la seguridad nacional estadounidense.
Paralelamente, el Departamento del Tesoro amplió el alcance de las sanciones secundarias al autorizar la aplicación de medidas contra extranjeros que operen o hayan operado en los sectores de manufactura, tecnología, electrónica y actividades marítimas de la economía cubana.

