
El estadounidense Lutkenhaus, de 17 años, se convirtió en el campeón más joven en la historia de los mundiales de atletismo bajo techo, Ehammer destrozó el récord de heptatlón y Duplantis volvió a tocar las nubes. El XXI Campeonato Mundial de Atletismo Bajo Techo, celebrado en Toruń, Polonia, pasará a la historia como una de las ediciones más grandiosas.
Del 20 al 22 de marzo, el certamen nos dejó varios hechos asombrosos: un estudiante texano de Secundaria se convirtió en el campeón más joven de los últimos 42 años, un suizo borró una plusmarca que parecía eterna, una bahamesa selló su triplete con récord mundial incluido y el rey de la pértiga volvió a tocar el cielo.
COOPER LUTKENHAUS, EL PRODIGIO DE 17 AÑOS QUE YA ES LEYENDA
El momento más sorprendente tuvo acento estadounidense. Cooper Lutkenhaus, estudiante de Secundaria en Justin (Texas), se convirtió en el medallista individual más joven en 42 años de historia de los mundiales bajo techo al conquistar el oro en 800 metros (m).
Con solo 17 años y 93 días, Lutkenhaus corrió una final táctica con madurez impropia para su edad. Atacó a falta de 300 m y cruzó la meta en 1:44.24, para superar al belga Eliott Crestan (plata) y al español Mohamed Attaoui (bronce). En febrero había batido el récord mundial Sub-20 con 1:44.03, y su actuación en los trials estadounidenses (1:42.27, récord Sub-18) le valió un contrato profesional con la marca Nike.
SIMON EHAMMER ENTIERRA UN RÉCORD "ETERNO" EN HEPTATLÓN
Si la actuación de Lutkenhaus resultó increíble, la del suizo Simon Ehammer también nos dejó boquiabiertos. En la prueba de heptatlón, firmó una de las actuaciones más completas de la historia al acumular 6,670 puntos, una cifra que supera por 25 unidades el anterior récord mundial establecido por el estadounidense Ashton Eaton en Estambul 2012.
La hazaña se gestó gracias a una combinación perfecta de potencia y resistencia. Ehammer estableció un nuevo récord mundial de heptatlón en los 60 m vallas con 7.52 segundos y redondeó su actuación con una marca personal en los mil metros finales (2:41.04) para asegurar el récord absoluto.
DEVYNNE CHARLTON: TRIPLETE Y RÉCORD MUNDIAL EN LAS VALLAS
Devynne Charlton, de Bahamas, fue otra de las grandes. Demostró, a sus 30 años, que es dueña absoluta de los 60 m con vallas al conseguir su tercer título consecutivo mundial bajo techo. En la final, Charlton cronometró 7.65 segundos, y de este modo igualó su propio récord mundial establecido en 2024.
MONDO DUPLANTIS: EL REY DE LA PÉRTIGA ALCANZA LOS 6,25 METROS
No podía faltar la cita con la historia de Armand (Mondo) Duplantis. El sueco, el mejor saltador con pértiga de todos los tiempos, se llevó su cuarto título mundial bajo techo consecutivo (un récord en la disciplina) y lo hizo con una marca imponente.
Duplantis estableció un nuevo récord del campeonato al superar los 6,25 m en su primer intento, descolgando al griego Emmanouil Karalis (plata, con 6,05) y al australiano Kurtis Marschall (bronce, con 6,00), en una prueba de alto voltaje y en la que, por primera vez en la historia, los tres medallistas sobrepasaron los 6 metros del listón.
LEYANIS PÉREZ Y SU PORFÍA CON YULIMAR ROJAS
El triple salto femenino también tuvo su momento estelar. Era una prueba demasiado esperada, sobre todo para ver a la estelarísima Yulimar Rojas, plusmarquista mundial (15,74).
Su gran rival era la cubana Leyanis Pérez, actual campeona mundial al aire libre. En una competencia de alto nivel la pinareña se llevó el oro con un salto de 14,95 m, un brinco con el que igualó la mejor marca del año.
Yulimar Rojas, quien no ha vuelto a ser la misma desde que sufrió una rotura del tendón de Aquiles, se quedó con la plata (14,86 m), mientras que la senegalesa Saly Sarr completó el podio con 14,70 m.
La cubana y la venezolana posaron al final para las cámaras. Ambas saben que volverán a enfrentarse y a generar expectativas en todo el mundo.

