Las Tunas.- A solo metros de la entrada al Parque Temático nos sorprende un singular artilugio, con alrededor de 1 tonelada. Se trata del órgano Estrellas de Oriente, cuya presencia centenaria en Las Tunas la ha defendido, a capa y espada, la familia Ochoa y algún que otro amante de la tradición.
Así, la música “molida” arrulla al Guateque Mayor, con un repertorio variado que conquista al público y pone a bailar con facilidad.
Carlos Ochoa, director de esa peculiar cofradía, lidera la nueva hornada, manteniendo el legado de su padre. “Que nos incluyan en esta festividad resulta muy importante. El órgano es una gran orquesta metida en una caja de madera, que simula trombones, flautas, violines y otros instrumentos. Usamos cartones perforados como partituras y damos vida a la música”, refiere.
Además de Carlos, de su árbol genealógico se mantienen avivando el entrañable “aparato” Jorge Luis y Vladimir; pero también se suman Yordy, Julio Alberto y Juan Estrada, como músicos acompañantes.
El Estrella de Oriente ostenta la Distinción Raúl Gómez García y otros reconocimientos, pero lo más valioso para sus hacedores es el cariño del pueblo, demostrado una vez más en esta Cucalambeana.
“El órgano es música viva, nos hace mantener nuestras raíces”, agrega Carlos.

