
Las Tunas.- La reapertura este martes de la taberna El Baturro, uno de los emblemas de la gastronomía en esta ciudad del oriente cubano, refleja los cambios que ocurren en el entramado económico local, pues cada vez más empresas estatales y privadas se asocian para revitalizar la producción y los servicios. Operado ahora por la entidad privada RestoBar Fortuna y la extrahotelera estatal Palmares, el establecimiento apuesta por que la excelencia sea su sello distintivo.
Talía de la Caridad Nápoles Ruz, líder de RestoBar Fortuna, expresó su satisfacción por el reto asumido y destacó el apoyo recibido de su equipo, su esposo y su familia. "Con deseo, con ganas; no nos cansamos", subrayó. Sobre la oferta que puede verse en el inmueble, adelantó que en el formato de bar de tapas habrá tragos varios, coctelería, cerveza desmenuzada, queso; además de una mesa de billar. "Están invitados todos a venir", dijo.
La emprendedora calificó la experiencia como satisfactoria. "Nosotros con los brazos abiertos y adelante. Eso es lo que hace falta para ver si volvemos a levantar a Las Tunas", concluyó.
Por su parte, Roberto Sánchez Leyva, director de la sucursal extrahotelera Palmares Las Tunas, explicó que el proceso de vinculación con actores económicos no estatales comenzó en enero, por indicación de la casa matriz.
RestoBar Fortuna, precisó, fue uno de los primeros actores económicos con los que se sentaron y, desde marzo, comenzaron las conversaciones. "A finales de mayo fue que la casa matriz nos dio la facultad de poder firmar este tipo de contrato. Y ya lo concretamos", agregó.
El directivo reconoció que el nivel de desabastecimiento era tan grande que muchas instalaciones estaban cerradas. "Gracias a este tipo de contrato. Ya tenemos hoy funcionando de manera estable siete instalaciones", afirmó.
El directivo consideró que este tipo de contrato es una garantía para Palmares. "Mientras lo sepamos hacer bien, mientras ese vínculo, esa gestión estatal y la no estatal que tiene sus mecanismos, sus métodos, su forma de ver la vida, pero sí hemos logrado insertarlos a nosotros, al sistema de trabajo, al sistema de control, al funcionamiento estable, y eso es lo que se quiere", manifestó.
Palmares, sostuvo, continuará siendo la cadena extrahotelera y, con este vínculo, las nuevas transformaciones que pide el país y el llamado de las autoridades, el potencial es prometedor. La reapertura de El Baturro es solo un ejemplo de cómo la colaboración entre el sector estatal y el privado puede devolver la vitalidad a los servicios gastronómicos en Las Tunas, opinó.

