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- Escrito por Periódico 26
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Las Tunas.- Pudiera parecer sencillo hablar de Fidel en la fecha de su centenario; sin embargo, el que constituye su más tangible legado, la Revolución Cubana, pervive hoy en medio de una crisis colosal y una coyuntura económica que no tendrá remedio a corto plazo.
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- Escrito por Leanet Escalona Ojeda / Foto: Reynaldo López Peña
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Las Tunas.- Sonia Peña Valdés, máster en Psicología Educativa, lleva más de cuatro décadas ligada a la educación en Las Tunas, desde los tiempos de la Escuela Pedagógica hasta la Universidad. Pero hay tres momentos en su vida que guarda con especial celo: aquellos en los que estuvo a pocos metros, muy cerca, de Fidel Castro Ruz. Tres encuentros que, según confiesa, le enseñaron que la grandeza de un líder se mide por su capacidad de escuchar.
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- Escrito por Yordanis Rodríguez Vega
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Las Tunas.- Era la mañana del 7 de junio de 1965. En el batey del central Antonio Guiteras, en Delicias, miles de trabajadores y pueblo en general se concentraban desde horas tempranas, mucho antes de que asomaran las primeras luces del día. Todos se habían convocado tras la anunciada visita de Fidel Castro.
El Líder de la Revolución, admirado por niños, jóvenes y adultos, llegaría en esa fecha a Puerto Padre durante su primera visita a la actual provincia de Las Tunas. Los puertopadrenses aguardaban impacientes, deseosos de conocer, aunque fuera de lejos, al hombre que devolvió a los cubanos la esperanza.
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- Escrito por István Ojeda Bello / Fotos: Del autor
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Las Tunas.- Sentados a la mesa de la casa de mi niñez conversamos; no recuerdo exactamente sobre qué versó la charla, apenas retengo la sensación de la simplicidad del asunto y mi pensamiento de “¡vaya, cómo es posible que empleemos el tiempo en temas tan triviales!”. Duró lo que tarda un sueño; porque fue precisamente eso.
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- Escrito por Yuset Puig Pupo / Fotos: Reynaldo López Peña
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Las Tunas.- José Benjamín Castillo llegó a la casa de abuelos Guillermo Tejas con el alma encogida y el silencio de su hogar pegándole en los oídos. Permanecía mucho tiempo solo, y la soledad, dice, le pesaba más que los años. Hoy, después de un mes y unos días, sonríe y asegura que este lugar es “un paraíso”. Pero hasta el paraíso -confiesa- tiene días nublados.
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